
En tiempos en los que cada vez las personas consultan más a la IA —hasta por temas psicológicos—, Dibu Martínez sacó los libros del pasado y aplicó la voz de la conciencia de la Selección, en caliente. Y dejó arriba de la mesa expresiones que en el fútbol son tabúy más cuando se trata de equipos que son una congregación de estrellas.
El arquero de la Selección podía haber evitado dialogar con la prensa, y así mostrar su fastidio de otra manera, como lo hicieron varios de sus compañeros. Pero eligió dejar un mensaje (ojo, que el silencio también habla…) . No escondió los guantes: decidió ponerle palabras a una actuación muy floja de la Scalonetaun grupo que acostumbró a los hinchas a vueltas olímpicas (cuatro) y a hazañas.
No dar la talla, más allá del exiguo 2-1ante un rival que no está calificado para enfrentar a una selección campeona del mundo hizo explotar el amor propio interno. Por qué Escaleras con sus expresiones más campechanas o Dibu con sus excentricidades, dijeron lo mismo. Que así no es el camino, que así será difícil no solo retener la corona, sino hacer un buen Mundial.
En este mismo espacio y en días de falta de definiciones sobre la Finalissima, hablábamos de la necesidad del cuerpo técnico de juntarse. Ellos percibían, vía TV, que había niveles bajos y que había que reordenar un poco la tropa. Por eso, en la charla inicial del lunes cuando todos arribaron a Ezeiza, el DT les planteó que casi nadie tiene su lugar asegurado en la lista. Después, la desgracia de Panichelli y el poco nivel del rival armaron un combo dañino.
Dibu fue al hueso: mencionó que faltó “actitud, sangre y corazón”y hasta bromeó que por suerte no se había jugado con España “porque con este nivel…”. Mauritaniael que está 115 en el ranking FIFA, se vistió de Arabia en el 2022.
Las credenciales de la Selección están intactas, pero sonó una pequeña alarma.
El arquero de la Selección se refirió al partido que finalmente no se terminó jugando ante España. @nicberardo