
Desde el miércoles 1 al jueves 9 de abril, la colectividad judía celebra el Pésaj, una de las festividades más importantes del calendario hebreo. Esta fecha recuerda la liberación del pueblo judío de la esclavitud en Egipto, tal como se relata en el Pentateuco, especialmente en el Libro del Éxodo.
Además, la celebración simboliza el paso de la esclavitud a la libertad y el nacimiento de la identidad del pueblo judío. Según la tradición, esta conmemoración se extiende entre siete y ocho días, durante los cuales se desarrollan distintas prácticas religiosas, familiares y culturales. Su celebración combina rituales, encuentros en familia y tradiciones que se transmiten de generación en generación.
El inicio del Pésaj está marcado por el Séder, una cena ritual que se realiza durante la primera y segunda noche. Se trata de un encuentro familiar en el que se sigue un orden específico de actividades (séder significa “orden”) y se recrea simbólicamente la salida de Egipto.
Durante la cena se lee la Hagadá, un libro que guía el ritual y narra la historia del éxodo. Una de las particularidades es que el relato se realiza en tiempo presente, como si los participantes estuvieran viviendo ese momento. El objetivo es reforzar la transmisión de la historia a las nuevas generaciones.
En el Séder se consumen alimentos con fuerte carga simbólica, como la matzá y las hierbas amargas, que representan el sufrimiento de la esclavitud. Además, se beben cuatro copas de vino en distintos momentos de la ceremonia.
Durante los días que dura el Pésaj, está prohibido consumir alimentos con levadura o derivados de cereales fermentados. En su lugar, se consume matzá, en recuerdo de la huida apresurada de Egipto. Esta práctica tiene su fundamento en el relato bíblico del Éxodo, donde se establece que durante siete días no debe haber levadura en los hogares.
El Pésaj también invita a reflexionar sobre valores universales como la libertad, la justicia y la identidad. La transmisión de la historia, especialmente a los más jóvenes, es uno de los pilares de esta celebración, que busca mantener vigente una memoria colectiva que atraviesa siglos.
En la celebración de Pésaj, la comida ocupa un lugar central y está cargada de simbolismo. Durante la cena del Séder, cada plato y cada ingrediente tienen un significado particular vinculado con la historia de la salida de Egipto.
Hay seis elementos especiales que no pueden faltar en el plato principal de este festejo:
Además del plato principal, hay alimentos imprescindibles durante el Séder:
Durante la celebración de Pésaj, los saludos tradicionales forman parte central del encuentro entre familiares y seres queridos. Incluso quienes no pertenecen a la comunidad pueden sumarse con expresiones sencillas.
El saludo más habitual en esta época es «Jag Sameaj», que en hebreo significa “felices fiestas” y se utiliza durante todo el Pésaj. Es la opción más común y adecuada para quienes desean transmitir buenos deseos.
Otra variante también es “Jag Kasher Ve’Sameaj”, que puede traducirse como “feliz y kosher fiesta”. Esta expresión hace referencia a las normas alimentarias propias de la celebración y, en particular, al consumo de matzá, el pan sin levadura que caracteriza esta festividad.
Cabe señalar que para la comunidad judía, los primeros dos días de la festividad son no laborables. Este año, coinciden con el 2 y 3 de abril, en simultáneo con la Pascua cristiana.