
La cosecha de soja en Argentina está apenas empezando con algunos lotes donde el clima lo permite, pero el sonido de las máquinas ya se empieza a sentir en el mercado local, donde el precio de la oleaginosa disponible mostró una brusca caída de 9 por ciento en las últimas dos jornadas.
Según el analista Sebastián Gavaldá, de la consultora Globaltecnos, la reciente caída del precio responde principalmente al incipiente “empalme” entre la cosecha vieja y la nueva, un momento del mercado en el que la mayor disponibilidad de mercadería presiona las cotizaciones a la baja. En ese contexto, el valor habría retrocedido en torno a los 25 dólares por tonelada en pocos días, y su evolución inmediata quedará atada al ritmo de avance de la cosecha.
En efecto, la tonelada de poroto que hasta el jueves pasado se llegaba a pagar 350 dólares, desde el viernes apenas supera los 320.
Fernando Maquieira, operador del mercado de granos, afirma: “Es muy simple, muchas de las fábricas están con paradas de planta para hacer mantenimiento, para dejar óptimo todo para el recibo de la soja nueva. Por otro lado, con lo que ya tienen comprado -más lo que reciben de Paraguay- llegan para lo que sería cosecha nueva. Por ende, el mercado ya está pasando valores de soja nueva. Podés tener algún caso de alguna cobertura muy puntual, pero esto ya se venía manejando ya que estaban con compras escalonadas de acuerdo a la entrega”.
En ese contexto, la recomendación de Maquieira para las empresas era clara: “Nosotros les veníamos avisando a los clientes que vendieran lo que les quedaba ya que si no, se empalmaba con los precios de la nueva cosecha. Total, si querían especular podían hacerlo con la nueva cosecha”.
Gavaldá dice que factores climáticos, como eventuales lluvias que demoren las tareas de recolección, podrían sostener transitoriamente los precios al restringir la oferta efectiva, pero advierte que el escenario para la recuperación es limitado. “Con el ingreso pleno de la nueva campaña, el mercado pasará a depender cada vez más del flujo diario de ventas de los productores. Si bien el bajo nivel de comercialización podría ofrecer cierto sostén a los precios —en la medida en que los productores retengan mercadería—, también existe la necesidad financiera de afrontar costos de cosecha y compromisos, lo que podría acelerar ventas y volver a ejercer presión bajista sobre las cotizaciones”, explica.
Maquieira coincide y agrega: “Tenés que tener en cuenta que cuando arranque la cosecha acá, la presión seguramente se va a sentir y aflojen los valores. Hay también valores tentadores para la entrega en noviembre con un pase de casi 6 por ciento”. Y en un análisis más general de las variables que pueden incidir en los próximos meses, el operador considera que “los precios hoy son buenos”. “Brasil ya está casi terminando la cosecha y acá se espera una cosecha buena. Por otro lado, si bien EEUU tiene buenos stocks, la estimación de siembra se incrementaría en 1.5 millones de hectáreas”, detalla.
En Argentina, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) estima una producción de soja de 48,5 millones de toneladas para la campaña 2025/26.