El nuevo fracaso de la selección italianaque por tercera vez consecutiva quedó fuera de un Mundial, se convirtió en un tema de estado en Italia. Tal es así que, pese a que aún no pasaron ni 24 horas de la caída por penales ante bosnia, el Ministro de Deportes ya pidió una restructuración total del fútbol italiano.
«El fútbol es un deporte, y en tiempos de crisis militar y económica como esta, no debería cargarse con significados excesivos… pero por otro lado, es innegable que no es solo un deporte. Especialmente en Italia, donde el fútbol se ha convertido en cultura popular, un ritual comunitario y un símbolo de prestigio internacional»comenzó Andrea Abodi en su contundente discurso.
En la misma línea, continuó: «M e entristece pensar que hay toda una generación de niños y jóvenes que aún no han experimentado la emoción de ver a la selección nacional jugar un Mundial». La última Copa del Mundo que disputó Italia fue en Brasil 2014donde quedó eliminado en primera ronda. De hecho, la Azzurra no pasa la Fase de Grupos desde Alemania 2006, cuando fue campeón.
«Agradezco al equipo y a su entrenador el compromiso que demostraron anoche, pero es evidente para todos que el fútbol italiano necesita reconstruirse y que este proceso debe comenzar con una renovación del liderazgo de la FIGC», reclamó contundente Abodi, sobre la necesidad de cambiar la cúpula de la Federación Italiana de Fútbol.
Y sentenció: «Gobierno ha demostrado concretamente, en los últimos años, su compromiso con todo el movimiento deportivo italiano. Nuestros atletas nos han brindado una enorme satisfacción en muchas disciplinas, y c reo que es objetivamente incorrecto intentar negar su responsabilidad por el tercer fracaso consecutivo en la clasificación para el Mundial, acusando a las instituciones de un supuesto incumplimiento y restando importancia al nivel profesional de otros deportes. Se exige responsabilidad, humildad y respeto a todos. Italia debe volver a ser Italia, incluso en el fútbol mundial».
Gabriele Gravina, el presidente de la Federación, quedó en en el centro de la polémica tras un nuevo fracaso de Italia
Tras la caída de Italia en el Repechaje, todos los focos apuntan ahora a Gabriele Gravina, presidente de la FIGC, quien este mismo martes a la noche ratificó su decisión de continuar al frente de la Federación.
Además, en un discurso que no tardó en viralizarse, se animó a desafiar al pueblo italiano. » El fútbol es un deporte profesional, los otros deportes son amateur. Se pueden tomar decisiones que no se pueden implementar en los deportes profesionales, como en algunos deportes estatales, como el esquí», respondió cuando le preguntaron si tenía miedo de que otros deportes que crecen en Italia, como el automovilismo, el tenis o los deportes de invierno, pueden ocupar el lugar del Calcio.
Gravina, que ya estaba al frente de la FIGC cuando Italia se quedó fuera del Mundial 2022.

