
El 14 de junio de 2024 el Consejo de la Magistratura votó por unanimidad la terna para integrar una Cámara Federal en Santa Fe encabezada por Emilio Rosatti, hijo de Horacio Rosatti, presidente de la Corte Suprema y también del propio Consejo. Según la información pública sobre los puntajes de ese concurso -en donde no intervino el titular de la Corte-, el candidato a juez no tenía el puntaje más elevado, pero la entrevista personal con el jurado mejoró su situación y eso lo posicionó primero en el orden de mérito. Esa misma es la situación que ahora quiere modificar el máximo tribunal, para impedir que la entrevista sea determinante.
La Corte Suprema de Justicia presentó el proyecto de modificación del Reglamento para la selección de magistrados. Uno de los fundamentos esboza la necesidad de “mejorar el procedimiento (…) e identificar a los mejores candidatos mediante una estrategia simple: eliminar la discrecionalidad. Y esa estrategia se operativiza mediante varias innovaciones».
Este lunes, esas fueron las palabras de Carlos Rosenkrantz, vicepresidente del máximo tribunal, ante una nutrida convocatoria del Poder Judicial como de la Procuración General de la Nación y del propio Consejo de la Magistratura.
En otros términos, con esta iniciativa enviada al órgano destinado a la selección de jueces, se busca descartar cualquier discrecionalidad a la hora de confeccionar las ternas de candidatos para los cargos a cubrir, que después se remiten al Poder Ejecutivo Nacional. Es éste el responsable de elegir a uno de los tres postulantes sugeridos por el Consejo y enviar su pliego al Senado.
A la hora de ponderar la situación actual, el juez Ricardo Lorenzetti señaló que «hemos advertido un deslizamiento progresivo hacia una creciente partidización en la designación de jueces y juezas en todos los niveles. Es como un puente que ya se transita demasiado entre los poderes ejecutivos y los judiciales».
Así, expusieron que el proyecto de reforma sugerido a la Magistratura –el presidente de la Corte, Horacio Rosatti, se excusó de firmarlo porque también es titular del Consejo- tiene como tema central «evitar que la selección de jueces y juezas sea algo arbitrario, discrecional, oscuro, que responda a intereses poco claros y que, además, varíe según los cambios políticos del momento, tanto en la nación como en las provincias”.
El mismo día que estas palabras fueron pronunciadas en la Corte Suprema, el ministro de Justicia de la Nación, Juan Bautista Mahiques, firmó dos oficios con 44 nombres para cubrir cargos de magistrados, fiscales y defensores oficiales.
Como contó Clarín, el listado incluye el concurso 473 para cubrir el puesto de juez de Cámara del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Santa Fe. La terna que había enviado el Consejo de la Magistratura al Poder Ejecutivo estaba encabezada por Emilio Rosatti, el hijo del presidente de la Corte Suprema. Y su nombre fue el elegido por el Gobierno para proponer su aprobación en el Senado.
Cómo es el concurso
En el proceso del concurso, después de rendir los correspondientes exámenes técnicos, se establece el puntaje obtenido para avanzar hacia la siguiente instancia: las entrevistas personales con la Comisión de Selección del jurado para, finalmente determinar el orden de mérito final.
De todo ese proceso que involucró a Emilio Rosatti, el presidente de la Corte -que a su vez es presidente del Consejo de la Magistratura- no participó. La votación de la terna se realizó -por ese motivo- con 19 votos y por unanimidad.
Pero la información oficial publicada en el sitio web del Consejo de la Magistratura expone que no fue Emilio Rosatti quien obtuvo el puntaje más elevado (antes de la entrevista), con 154,45 puntos. Gonzalo Fernández sacó 170,75, y por debajo de ellos se ubicó Sofía Chiambretto con 134,75.
¿Por qué Rosatti terminó encabezando la terna? Porque ese número se compone del resultado del examen y los antecedentes evaluados de los postulantes, pero después se sumó la entrevista personal ante la Comisión de Selección y Escuela Judicial.
Fue, justamente, la entrevista la que mejoró la posición del juez y llevó a los consejeros a tomar la decisión de ponerlo primero en la terna que se envió al Poder Ejecutivo Nacional, lo que devino en que sea su pliego el elegido junto a los otros que firmó el ministro Mahiques este lunes.
Ante la consulta de Clarín, desde el Consejo de la Magistratura explicaron que el proceso de selección de magistrados «implica distintas etapas, por lo cual la posición en el orden de mérito definitivo se compone varias etapas o elementos. A su vez, hay que añadir la etapa que corresponde al Ejecutivo y al Senado».
En ese sentido se detalló que la puntuación de antecedentes, la del examen, y obtenida como resultado «luego de la impugnación que hacen los postulantes, y la valoración de la entrevista son, básicamente, los hitos que transita en el ámbito del Consejo un concursante. A medida que se avanza el concurso, los postulantes varían su posición, acercándose o alejándose de los primeros lugares».
Luego de que se evalúa el examen y los antecedentes, hay un primer orden de mérito provisorio. Cuando concluye la etapa de las impugnaciones a los antecedentes, se resuelven los planteos impugnatorios, se hace un nuevo orden de mérito. «Ese orden de mérito sirve para que citar a entrevistas y finalmente, viene la etapa de las entrevistas donde se hace un informe de concepto».
Las diferentes instancias y puntajes
Frente al caso puntual que involucra al hijo de Rosatti, se manifestó que por los motivos expuestos «no se pone en el orden definitivo el puntaje, pero eso no significa que no implique una valoración por parte de los consejeros. De hecho, es la primera vez que los consejeros toman contacto con los postulantes y pueden preguntarle sobre su desempeño ético, su carrera profesional, su visión de la justicia, sus planes de gestión o motivaciones para el tribunal que aspira».
Clarín accedió a las diversas resoluciones de cada etapa del proceso de concurso de este caso. El informe de Antecedentes, por ejemplo, que consta de 61 páginas cuya resolución es la 125/22, fechada el 5 de agosto de 2022, ubica a Rosatti en el noveno puesto con un total de 62,60 puntos: quedó a 15,45 puntos por debajo del primero.
«Después de que se presenta el informe de antecedentes, se hace la develación de clave donde aparece el puntaje de la prueba de oposición y se hace el primer orden de merito, allí Emilio Rosatti quedó cuarto«, explicó a Clarín una fuente del Consejo.
El orden de mérito expresa en dos páginas con fecha del 9 de agosto de 2022 tiene en primer lugar al doctor Gonzalo Fernández con 172,75 puntos, seguido por Walter Rodríguez que obtuvo 155,70, Patricio Longo que se posicionó en tercer puesto con 153,95 y cuarto Emilio Rosatti, con 150,60.
La Resolución 171/22 del 8 de noviembre de 2022, consigna en 68 páginas los resultados de la etapa de impugnaciones. El doctor Gonzalo Fernández continuaba primero con el puntaje general más alto, 170,75, seguido por Walter Rodríguez con 155,70 puntos y en tercer puesto, figura el hijo del presidente de la Corte con un puntaje de 154,45. Una diferencia con el primer puesto de 16,25 puntos.
«Es una diferencia por demás importante la de estos valores entre el primer y tercer lugar», ponderó una fuente de la Comisión que evaluó los casos.
Las entrevistas se llevaron a cabo el 21 de marzo de 2024. Duraron más de tres horas, con la intervención de los doctores Hugo Galderisi, Miguel Piedecasas, Alberto Agustín Lugones, Alvaro González, María Alejandra Provitola, Jimena de la Torre, Agustina Díaz Cordero, Sebastián Amerio y Diego Gustavo Barroetaveña, todo integrantes del Consejo.
Después de esa instancia, el informe de las entrevistas de siete páginas en su totalidad, sostiene: «No obstante ello, se advierte que existen circunstancias objetivas, que aconsejan efectuar modificaciones en el orden de mérito definitivo».
En tal sentido, dice el documento, «es dable poner de resalto la entrevista brindada por el postulante Emilio Rosatti quien demostró un cabal conocimiento de la jurisdicción en concurso, fundado en su trayectoria profesional desempeñada en el tribunal concursado. A su vez que respondió de forma detallada y solvente a cada una de las consultas realizadas por los/as consejeros/as participantes de la entrevista».
Conclusión: «En el marco del presente concurso, se propone el siguiente orden de mérito definitivo: 1°) Emilio Rosatti, 2°) Gonzalo Fernández 3°) Walter Rodríguez», sostiene el documento al que accedió Clarín.
Cambios para evitar discrecionalidad
Ante la situación, Clarín consultó a algunos consejeros que participaron de la entrevista del concurso 473. Uno de ellos consideró «este es un claro ejemplo de por qué es importante mejorar el proceso de selección, transparentarlo y restarle discrecionalidad. ¿Cómo le decís que no al Presidente de la Corte? Solo con un proceso donde los consejeros no tengamos mucho margen discrecional, se podrían evitar estas cosas», expresaron.
La entrevista personal, indicaron sin embargo otras fuentes del Consejo, «permite completar la valoración integral del postulante como candidato a magistrado, no simplemente por sus formaciones técnicas, sino el perfil, valores y principios persona orientada a impartir justicia».
Más allá de eso, desde la visión del Poder Ejecutivo, según el diseño constitucional, «los tres postulantes se encuentran en igualdad de condiciones para ser elegidos. Es en ese momento en el que el Presidente imprime su propia valoración del candidato», y así se detalló que la decisión final fue del Gobierno al postular a Emilio Rosatti.
El proceso finaliza con la ponderación que realiza el Senado de la Nación, que puede aceptar al elegido de la terna, o rechazarlo. «El proceso es completo, con muchas etapas, y distintas valoraciones conforme al mecanismo que establece la Constitución», expresaron fuentes del Consejo de la Magistratura.