El presidente de la Universidad Católica de Chile, Juan Tagle, reaccionó en forma crítica tras conocer que su club deberá cederle 2000 entradas a Bocaen el match del próximo martes, en el estadi Claro Arena de Santiago de Chile, por la Copa Libertadores. «Entendíamos que la resolución de la autoridad del día lunes debía haber sido respetada por la Conmebol y, sin embargo, eso no fue así. Se nos hizo esta exigencia perentoria de garantizar la presencia de 2.000 seguidores de Boca», declaró el dirigente
«Nos ha comunicado el Delegado que ha sido acogido ese planteamiento, aceptándose esas medidas de seguridad adicionales y además imponiéndonos y exigiéndonos otras más. Tuvimos una conversación, una discusión con Carabineros (organización de la seguridad estatal); creo que se están adoptando las medidas adecuadas», agregó.
«El estandar en Chile es de mil o 500 visitantes. Nuestro estadio lo construimos para eso. Conmebol se plantó con 2.000. Nos vimos en una coyuntura muy grave cuando nos amenazaron con jugar en otro estadio o incluso fuera del país», afirmó Tagle.
«Así que, más allá de que nosotros discrepamos de lo que nos ha exigido Conmebolhemos encontrado una muy buena disposición del Gobierno, en este caso representado por el Delegado Presidencial, para entender la relevancia que, no solo para Universidad Católica, sino para el país y para el fútbol chileno, tiene que este partido se pueda desarrollar», explicó.
Fuerte advertencia
«Lo importante hoy es anunciar que, como ha dicho el Delegado, el partido se va a realizar con nuestro público y con la presencia de 2.000 hinchas de Boca. Hacer un llamado muy importante a nuestros hinchas, pero también a los hinchas de Boca, a tener un comportamiento ejemplar porque, como hemos dicho en muchas oportunidades, la persona que no se comporte como corresponde en nuestro estadio será identificada, será sancionada y tendrá prohibición de acceso por muchos años a nuestro estadio», cerró Tagle.


