Tomás Aranda fue una de las principales razones por las que Boca le ganó a Talleres. Sí, el gol lo hizo Adam Bareiro, pero el pibe se puso el equipo al hombro y lo tiró para adelante con su actitud pero también con su calidad.
Y es que si hay algo que viene demostrando Aranda es que tiene una gran visión del juego. No sólo porque inició la jugada del 1-0, sino porque se encargó de generar las principales chances de Boca con sus pases. El primer aviso fue a los 12 minutos del segundo tiempo, cuando recibió cerca de la mitad de la cancha, se sacó de encima a un rival con una gambeta y tiró un tremendo pase entre líneas que descolocó a toda la defensa de Talleresdejando así a Miguel Merentiel mano a mano con Guido Herrera. Solamente esa jugada no terminó en gol porque el arquero achicó muy bien al delantero, desactivando el peligro.
10 minutos después, Aranda generó otra chance clarísima tirando un centro para Bareiroquien definió mal y la tiró afuera. Ojo, si bien la acción terminó siendo invalidada por offside, el paraguayo parecía habilitado por lo que, si era gol, el VAR seguramente lo habría convalidado.
Pero habría revancha, porque a los 36′ recibió solo en mitad de cancha y, casi sin mover el pie, tiró un pase profundo para Merentiel, quien terminó asistiendo a Bareiro en el gol de la victoria. Luego del partido, el propio delantero se deshizo en elogios con la joyita: «Es impresionante como juega. Está teniendo sus primeros partidos en Primera y lo hace como ninguno».
Pero había una más, porque sobre el final del partido guardó bien la pelota para que se consumiera el tiempo y asegurar el triunfo de su equipo. Con todo esto, Aranda sigue consolidándose como una pieza clave de Boca, porque no hace falta que convierta, sino que le aporta al equipo con su calidad y visión como si llevara toda una vida jugando en la Primera del Xeneize.




