Las estaciones de servicio celebraron la decisión de posponer la suba de los impuestos nacionales a los combustibles prevista para inicios de abril, pero apuntaron contra los intendentes por encarecer la nafta en medio de los recientes aumentos en los surtidores, de más de 20% desde el inicio de la guerra en Medio Oriente.
Tras la medida del Gobierno para contener el impacto en los bolsillos y un salto de la inflación, piden que se deroguen las tasas viales que cobran municipios para evitar una mayor caída de las ventas. En febrero, antes del estallido del conflicto bélico, la demanda de combustibles bajó 1,68%, según los datos oficiales. Tras las subas de marzo, el mes habría terminado con una nueva caída.
Por eso, insisten en que se eliminen estos recargos extra de hasta 4,5% que cobran a la hora de llenar el tanque como un impuesto encubierto e impacta directamente en el precio final que pagan automovilistas y transportistas. Ya preparan nuevas demandas contra los distritos que los aplican, adelantó la Federación de Entidades de Combustibles (FEC).
Municipios con la tasa vial más alta
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Del Portal de Transparencia Tributaria Municipal que creó el Ministerio de Economía, de público acceso para comparar tasas y denunciarlas, se desprende que, de las cuatro provincias con municipios que cobran la vial, Neuquén es el distrito con las más altas: ocho cobran hasta 4,5% por litro de nafta. Son Centenario, Cutral Co, Junín de los Andes, Plaza Huincul, Plottier, San Martín de los Andes, Senillosa y Neuquén. En este último se venció el plazo de una ordenanza y buscan evitar que se renueve. En Río Negro, se cobra 4,5% también en Cipoletti.
En el otro extremo del país, en Jujuy, se cobra 1,8% en las localidades de San Pedro, San Salvador de Jujuy y Yala; mientras que en Santa Fe baja a 1,6% en Capitán Bermúdez, Funes, Granadero Baigorria y Rosario.
En tanto, en la provincia de Buenos Aires, se cobra un rango amplio, de hasta 3% en Colón y General Pueyrredón. Le siguen Azul, Moreno y Pilar, con 2,5%. Por su parte, otros cobran 2%: Almirante Brown, Avellaneda, Berazategui, Ezeiza, Florencio Varela, Ituzaingó, Lanús, Lomas de Zamora, Luján, Pehuajó, Presidente Perón y Quilmes. Más abajo están Escobar, Hurlingham, La Matanza Las Heras, Marcos Paz, Tigre, con rangos de entre 1,9% y 0,8%.
Aunque la mayoría cobra la tasa como un porcentaje, algunos lo hacen con un monto fijo. Entre las más altas están José C. Paz, con $ 30 por litro; Chivilcoy, con $ 12; General Rodríguez, con $ 10; y Junín, con $ 8,5.
En cambio, considerando la solicitud del sector, otros municipios decidieron no aplicar la tasa o eliminarla, como Tres de Febrero, Vicente López, San Isidro y Esteban Echeverría.
La nafta ya está gravada por el Impuesto a los Combustibles Líquidos, que es coparticipado, por lo cual el agregado de la tasa vial se convierte en un doble impuesto, supuestamente destinado a financiar el mantenimiento de la red vial local y otras obras de infraestructura, pero que en la práctica actúa como un costo adicional que se traslada a toda la cadena, elevando los precios del transporte y los bienes de consumo.
En medio de la pelea con intendentes por la suba de las tasas, en 2024, el Gobierno les exigió a las estaciones de servicio que coloquen una leyenda en las bocas de expendio que informe a los clientes que ese municipio cobra la tasa vial.
Asimismo, el Ministerio de Economía denunció a Lomas de Zamora en la Corte Suprema, con el argumento de que prima la supremacía federal, según el artículo 31 de la Constitución Nacional, y de que debe brindar un servicio concreto y efectivo.
Al respecto, Isabelino Rodríguez, titular de la Confederación de Entidades de Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (Cecha), apuntó que “antes estas tasas no existían” y señaló que generan diferencias de precios dentro de una misma provincia.
Agregó que, por la suma de gravámenes nacionales, provinciales y municipales, los impuestos representan hasta 64% del precio del litro, lo que presiona la rentabilidad de los estacioneros, además de distorsionar el precio y afectar la competitividad. “Se aplica, en promedio, entre 2% y 3% de tasa vial sobre lo que se carga como una imposición que, mayoritariamente, no tiene una contraprestación”, resaltó.