Río arrancó mejor ante Belgranoa tal punto que en los primeros minutos tuvo dos chances claras para ponerse en ventaja. Y ambas tuvieron al mismo protagonista: Sebastián Driussi.
La primera chance llegó a los 10 minutos, cuando Fausto Vera tiró un pase profundo que no llegó a agarrar Tomás Galván pero que le quedó al delantero, que realizó un remate seco desde el borde del área. Y no fue gol por poco, porque dio en el palo derecho del arquero Thiago Cardozo.
Pero eso no fue todo, porque dos minutos después, Driussi fue a correr una pelota que parecía perdida, se metió en el área, enganchó y definió de tres dedos un remate que se fue besando el mismo poste que le había negado el gol unos instantes atrás. Así, River comenzaba a avisar de la mano del delantero.



