
Amada por muchos y odiada por otros tantos, las matemáticas sin dudas fascina por su perfección, o se las teme por su complejidad. Un estudio explica por qué algunos niños no pueden con las ellas.
Resulta frecuente que muchos chicos sufran dificultades a la hora de aprender esta ciencia. Por esta razón un estudio publicado en The Journal of Neuroscience, revista científica publicada por la Society for Neuroscience de los EE.UU., podría revelar que algunos estudiantes tienen estas dificultades en el procesamiento de los números y las diferentes operaciones que se realizan con estos.
El estudio llevado adelante por Hyesang Chang, investigadora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford, junto a sus colegas Percy Mistry, Yuan Zhang, Flora Schwartz y Vinod Menon.
Indica que las discapacidades del aprendizaje matemático «afectan hasta al 14% de los niños en edad escolar» y que «los mecanismos neurocognitivos subyacentes siguen siendo esquivos».
Los investigadores detallaron que para el estudio desarrollaron un modelo «de difusión de deriva con monitoreo de desempeño dinámico, un modelo cognitivo innovador que captura tanto las fuentes externas como internas de variabilidad estructural en el desempeño de la tarea».
Combinando ambos con imágenes cerebrales funcionales examinaron «la discriminación de cantidad simbólica y no simbólica en niños y niñas con dificultades y niños con desarrollo típico emparejados por edad, género y coeficiente intelectual».
Según las conclusiones los estudios señalan que los niños con dificultades para aprender matemática no tuvieron peores resultados que sus pares en las pruebas, pero sí mostraron diferencias en la manera de responder.
En particular, fueron menos cuidadosos según el tipo de ejercicio y les costó más corregir su estrategia después de cometer un error. Es decir, el problema no estaría tanto en el rendimiento final, sino en cómo procesan las respuestas y ajustan su conducta cuando algo sale mal.
«Los procesos cognitivos latentes durante la discriminación de cantidad simbólica predijeron las habilidades matemáticas generales mejor que aquellos durante la discriminación de cantidad no simbólica«, continúa la explicación.
En palabras más claras, el estudio indica que los procesos mentales que entran en juego cuando los chicos trabajan con números escritos o símbolos matemáticos, como cifras y signos, son mejores indicadores de su desempeño general en matemática que aquellos que se activan al comparar cantidades de forma visual o intuitiva, sin números.
En otras palabras, la capacidad para entender y manejar los números como símbolos resulta más determinante para el aprendizaje matemático que la simple percepción de cantidades.
La autora del estudio, Hyesang Chang, dijo que los resultados «sugieren que los problemas en el aprendizaje matemático se originan en cómo los niños reflexionan y adaptan sus estrategias de resolución de problemas de forma efectiva a lo largo del tiempo».
La experta concluyó en que la evaluación individualizada podría ser útil para maximizar el potencial de estos estudiantes. «Descubrimos que los niños con dificultades en matemáticas no respondieron de la misma forma que sus compañeros con un desarrollo típico en los ejercicios resueltos de forma incorrecta», destacó.
Los hallazgos destacan el valor de integrar el modelado cognitivo latente con la neuroimagen para revelar mecanismos sutiles que subyacen a las discapacidades del aprendizaje e identificar objetivos potenciales para la intervención.
Los investigadores señalan que las dificultades en matemática no siempre se manifiestan en peores resultados, sino en la forma en que los niños procesan los números y enfrentan los errores. En especial, muestran mayores problemas para comprender los números como símbolos y para ajustar su manera de responder cuando algo sale mal. Esto hace que aprender matemáticas les resulte más complejo y frustrante: no porque no sean capaces, sino porque su cerebro necesita más tiempo y apoyo para integrar las reglas numéricas y aprender a partir de los errores.