Guido Andreozzi sigue escribiendo el mejor momento de su carrera. Y en Montecarlo volvió a dar un paso gigante: junto al francés Manuel Guinard, se metió entre los cuatro mejores tras eliminar a Horacio Zeballos y Marcel Granollers, una de las parejas más fuertes del circuito. Fue 6-4, 4-6 y 10-8, en un duelo cargado de tensión que se resolvió y el super tie-break.
Lo de Beto ya dejó de ser sorpresa. A los 34 años, atraviesa una racha que no afloja: debut en Copa Davis, título en Indian Wells -el más importante de su carrera – y ahora una semifinal en el polvo de ladrillo del Principado, confirmando que también puede sostener su nivel en distintas superficies.
Así fue el triunfazo de Guido Andreozzi junto al francés Guinard en los cuartos de Montecarlo
El partido tuvo de todo. Intercambios largos, cambios de ritmo y dos duplas que se conocen bien. De un lado, Zeballos y Granollers, con experiencia y títulos grandes en la mochila. Del otro, Andreozzi y Guinard, que vienen creciendo desde que unieron fuerzas en el US Open 2025 y ya se plantan ante cualquiera.
La clave estuvo en los momentos calientes. El argentino y el francés aprovecharon mejor sus chances: pegaron primero con un quiebre en el quinto turno de saque de Zeballos y Granollers y, aunque cedieron el segundo set tras sufrir un break en ese mismo turno, mantuvieron la cabeza fría en el cierre. En el desempate final, marcaron la diferencia con cuatro mini breaks y se llevaron un triunfo que vale doble,también por el antecedente reciente en Indian Wells, donde ya los habían dejado en el camino.
La dupla franco-argentina suma su tercera semifinal de Masters 1000, tras lo hecho en Shanghai 2025 y el título en Indian Wells. Ahora, el próximo desafío será este sábado desde las 6 ante el salvadoreño Marcelo Arévalo y el croata Mate Pavic, otra dupla pesada que viene de superar al estadounidense Christian Harrison y al británico Neal Skupski por 6-4, 3-6 y 11-9. Un cruce exigente, pero en el nivel actual del argentino, todo parece posible.
En un cuadro de singles que ya no tiene más argentinos tras la caída en octavos de final de Tomás Etcheverry (30°) ante el español Carlos Alcaraz (1°) por 6-1, 4-6 y 6-3, Andreozzi se quedó con la bandera. Y no la suelta.




