
Un estudio reciente reveló que cientos de los best-sellers más populares de los últimos años tienen frases muchos más cortas que los del siglo pasado.
De acuerdo a la investigación realizada por el sitio de The Economist, basada en cientos de best-sellers del New York Times, las frases de los libros más populares del mundo se acortaron casi un tercio si las comparamos con los de los años treinta.
Este dato marca una tendencia que muchos suponían y que viene de la mano con la caída en la cantidad de los lectores. Ahora la gente no solo lee menos, sino que lee libros más cortos.
Cuáles son los motivos por los que libros más vendidos son cada vez más simples
Jonathan Bate, profesor de Literatura Inglesa en la Universidad de Oxford, advirtió sobre las graves consecuencias que puede traer la falta de lectura compleja en las personas.
Para el catedrático, perder la capacidad de leer un libro con frases más largas y compleja está íntimamente ligado a perder la capacidad de «desarrollar ideas complejas que permitan ver matices y mantener dos pensamientos contradictorios a la vez».
Este planteo está apalancado en los datos. Un análisis del diario de The Economist sobre los casi 250 años de discursos inaugurales presidenciales de Estados Unidos, aplicando el test de legibilidad Flesch-Kincaid, marca una tendencia clara.
Mientras el discurso inaugural de George Washington marcó 28,7 puntos (nivel de posgrado); el último discurso presidencial inaugural que dio Donald Trump tuvo una puntuación de 9,4 (bachillerato).
La ciencia y los especialistas en literatura llevan décadas marcando los motivos por los cuales mantener una lectura sostenida son positivos para una persona.
Entre los principales se encuentran la mejora en la capacidad para razonar, una mejor concentración, un crecimiento en la capacidad para empatizar y hasta una reducción del riesgo de mortalidad. Todo eso con apenas leer 30 minutos al día.
La lectura ha funcionado históricamente como uno de los pocos mecanismos de movilidad social que no requieren la intervención de un colegio de élite o el capital familiar. Sin embargo, podemos afirmar que hoy no es de interés para la gran mayoría de personas.