Zubeyda Muzeyyen – conocida en el mundo artístico como DJ Haram – es una de las artistas multidisciplinares más interesantes en la actualidad. Criada en Nueva Jersey, sus influencias van de la música de club, los sonidos de Oriente Medio de donde proceden sus padres, y la estética del DIY como fuerte asidero con el que gestionar una mente que es un hervidero de ideas que nacen de su habilidad canalizando influencias y su autodidactismo. Su ascensión dentro de la escena de clubs ha tenido un crecimiento exponencial en los últimos diez años, así que ha pasado de pinchar en fiestas de amigos ahora a que se peleen para que pinche en salas de calderas incendiarias en donde la variedad estilística es una de sus mejores bazas.
De sus proyectos más conocidos dentro de la escena subterráneo cabe señalar su alianza con otra artista indomable como es Camae Ayewa alias madre mora en el proyecto 700 Dichaque hasta la fecha han lanzado un epé (SPA 700) y un excelente disco largo (Nada Para declarar). En estos dos trabajos cohabitan la denuncia política, los sonidos con querencia por el afrofuturismo, y sobre cualquier cosa, la necesidad de crear con total libertad despojadas de prejuicios.
Afincada ahora en Brooklyn – aunque con estancias prolongadas en Philadelphia que es donde conoció a madre mora – un día Código9el capo de hiperdoblajele ofreció la oportunidad de grabar bajo su propio nombre artístico, y aunque en un principio ella reconoce que no sabía cómo enfrentarse a este nuevo reto, en el transcurso de dos años aprendió a defenderse con el piano, y en perfeccionar sus artes como beatmaker. Debutaría con el epé Gracia (2019) con una mezcla polirítmica irresistible e influencias que iban del folklore hasta el el Jersey Club.
Tras esa carta de presentación tan bien recibida por la prensa especializada, ahora debuta con su primer largo, un fuera de mi (hiperdoblaje2025) que es uno de los discos más audaces, valientes e inspirados de lo que uno ha escuchado en lo que llevamos de año. Un trabajo en el que está acompañada por muchos músicos y productores amigos en una clara definición de lo que es el trabajo colectivista dentro de los parámetros de una autoría que se quiere compartida, o al menos que el ego del artista no sea el foco de atención.
Sonidos vibrantes que van mutando de un estado a otro. “Walking Memory” arranca con un piano que se va parasitando a base de bucles y sintetizadores que parece que rebanen la melodía a trozos. El rapero DAKN y el saxo de Aquiles Navarro la acompañan en “Remaining”, un tema de atmósfera fantasmagórica (casi fúnebre) que se desarrolla bajo un estado lisérgico. Su amiga Camae Ayewa pone voces en “Lifelike” que entronca con el trabajo que estaban haciendo juntas de abstracción y ruido. En “Fishnets” el empoderamiento femenino se conjura de un tema de rap con los recitados de Visita, sha-ray y agosto fanón a base de síncopas cortantes y ritmos arábigos, mientras que “Sahel” se eleva sobre percusiones, drones, bucles repetitivos, y graves sinuosos en una suerte de hilo musical irresistible.
Escucha DJ Haram – Beside Myself