Chinonyeelu Uchechi Amobiconocido por su nombre artístico de Chino Amobi lleva una década creando una de las narrativas electrónicas más poderosas encuadrada en los paradigmas subterráneo. Fue uno de los promotores del colectivo y sello discográfico NO (junto a otros activos como Tratamiento, Embaci, Elysia Crampton y Masacre completa entre otros), que se convirtió en una plataforma para dar a conocer a voces de la diáspora afroamericana a base de excitantes discos, maxis, sesiones de dj, etc.
Este nuevo disco -con un título a la par de extraño y sugerente- Heroica II: nihilista cristiana (Ahogado por lugareños2025) es el segundo largo en su carrera. El primer disco lo tituló PARAÍSO (NO mundial2017) en referencia al Jardín de las Delicias de El Boscoen el que apostaba por un crear una abigarrada urdimbre de sonidos explosivos, llenos de contrastes que colisionaban en texturas maximalistas. Era, como leí en alguna crónica que intentaba describir el disco, como un descenso a los infiernos de la vida urbanita a través de sonoridades que transitaban por el trap, el harcore techno o la musica industrial, mientras los sonidos ambientales (de ambulancias, de alarmas de todo tipo, de coches…) nos daba la sensación de estar en una épica postapocalíptica.
Si para aquel disco majestuoso se hablaban de influencias que iban de Enemigo público pasando por Laibach (un ecosistema que da buena cuenta del patetismo de todo el cancionero), en este encontramos a un Chino Amobi que prefiere ahondar en su espiritualidad partiendo desde un nihilismo que afecta a todos los gestos de la política actual, y que nos afecta en cómo se inscribe en nuestra psique y en nuestros cuerpos. La mención en el título de esta obra a la Sinfía No. de beethoven (dedicada a las bondades aguerridas de Napoleón), parece ser que no tiene mucho que ver con lo que, al final, inspira este cancionero: estos surcos están teñidos de desolación, y busca la forma de lucha que confronte el nihilismo inoculado en la sociedad occidental.
Aquí el de Alabama apuesta menos por los decibelios disparados a mansalva, y más por una producción temperada que tiene como referente el latido somnoliento de las producciones de tornillo dj y su picado y atornillado, dando forma a temas hipnóticos, sedados y alucinados.
Así las cosas, los temas van evolucionando como si estuviéramos ante una mixtape que hipnotiza, en donde un caudal de texturas, timbres, arpegios inesperados son la orografía de un monumento a la experimentación sonora sin ataduras.
Coros eclesiásticos impactan sobre una sección percusiva de tonalidades oscuras en la inicial “The Triumph Of The Cross” para dar paso, acto seguido, en “Alpha And Omega” a una monumental odisea orquestal que mira a las producciones de arca. El rap opiáceo nos sumerge en ritmos quebradizos al ritmo de “Space City”, mientras que “222” se funde con el grime.
Los arreglos suntuosos parecen que se rigen por otros parámetros más intimistas que en PARAÍSOy esto redunda en bellas composiciones como “I Love Beauty, I Am A Nihilist , but I Love Beauty” con ecos a bombo williams y a Mica Levi, aunque las hechuras maximalistas de “777” sugiere un final inmisericorde para este desgobierno general.
Escucha Chino Amobi – Eroica II: Christian Nihilist