No es frecuente que la segunda temporada de una serie se emita diez años después de la primera ni que al comparar las dos partes el espectador advierta cómo evolucionaron los personajes en ese lapso. Éste es uno de los principales atractivos de The night manager, la superproducción británico-estadounidense de acción y espionaje que estrenó su secuela en Prime Video, con un elenco de primeras figuras, increíbles locaciones y sorprendentes giros narrativos.
Así vemos ahora a Jonathan Pine más escéptico, endurecido. Solitario. El exsoldado e integrante de los servicios secretos británicos MI6 puede haber cambiado su identidad y su aspecto, pero su obsesión continúa anclada en el pasado, bajo el nombre del “peor hombre del mundo”, el traficante de armas Richard Onslow Roper. Sí, el tiempo pasó, pero los fantasmas siguen vivos.
Quien encarna a Pine es el versátil Tom Hiddleston, el popular dios Loki del universo Marvel. Otro famoso, Hugh Laurie, el inolvidable Dr. House, interpreta al villano multimillonario Richard Roper. Juntos concentran todos los rasgos del más puro estilo británico, en un permanente duelo de cinismo y elegancia. En síntesis: solamente por el desempeño actoral la serie ya vale la pena. Por lo demás… pasan tantas cosas, y algunas son tan inesperadas, que es clave abordar los seis capítulos de la segunda parte sin spoilers.
Conocimos al exsoldado Pine cuando trabajaba como gerente en un hotel de lujo, a cargo del turno noche, en El Cairo, Egipto, durante las manifestaciones de la Primavera Árabe. Años más tarde, fue reclutado por la agente del MI6 Angela Burr (Olivia Colman) con el objetivo de infiltrarse en el entorno del millonario Roper, un perverso que escondía los negocios más sangrientos tras la fachada de una organización de ayuda humanitaria.
«The Night Manager» o «El infiltrado» volvió una década después de su estreno con una trama que no da respiro. Altamente recomendable.En la segunda temporada se supone que ya no quedan rastros de Pine. Ahora es Andrew Birch, a cargo de una unidad de vigilancia nocturna que, a través de cámaras ocultas, persigue delincuentes de guantes blancos por los hoteles de Londres. Pero los fantasmas que lo atormentan regresan violentamente, al punto que Angela Burr, ya retirada, decide involucrarse junto a él en una ¿definitiva? misión: otra vez hay que desbaratar una gran operación ilegal de tráfico de armas en la que están involucradas algunas de las autoridades de los servicios secretos británicos.
Así, Pine, o Andrew Birch o, mejor dicho, Matthew Ellis en su nueva identidad como un banquero seductor que busca lavar millones de dólares, llega a Colombia, un escenario representado con todos los clichés del “exotismo”: el verde tropical, el calor, la inestabilidad de los gobiernos democráticos, la corrupción, las drogas y la marginalidad.
Roxana y Teddy, dos personajes clave, a cargo de Camila Morrone y Diego Calva.De la mano de la empresaria Roxana Bolaños, una mujer que persigue venganza, Matthew enseguida logra frecuentar a Teddy Dos Santos, el joven a cargo de venderle armas a un político arribista que organiza guerrillas paramilitares (todo suena tan verosímil…).
Roxana es interpretada por Camila Morrone, la modelo y actriz estadounidense hija de padres argentinos, quien fue pareja de Leo DiCaprio e hijastra de Al Pacino. Teddy, en tanto, es el actor mexicano Diego Calva (lo vimos como capo de un cartel en Narcos: México).
A toda la sensualidad previsible que los latinos exudan en fiestas lujosas entre whisky y champán, se le suma la de Matthew (nadie viste mejor un traje que Hiddleston), sobre todo en un baile de a tres que en las redes se volvió viral como “la” escena hot. Si ya la primera temporada había escandalizado a parte de la prensa británica por una escena de sexo en la que el actor se baja apenas los pantalones, en esta se redobla la apuesta muy estéticamente, sin apelar a lo explícito.
La propuesta para los espectadores, en todo caso, es no quedarse en las apariencias y tratar de entender cuánto están simulando esos personajes y qué podrían estar sintiendo realmente. Esta lectura resultará de utilidad para comprender algunos de los inesperados giros narrativos de la historia.
La primera temporada, estrenada en 2016, ganó tres Globos de Oro y dos premios Emmy.Basada en la novela de 1993 del célebre John le Carré –la primera que escribió luego de la Guerra Fría–, The night manager resultó en 2016 un éxito global de crítica y público. Fue nominada a más de treinta premios y ganó, entre otros, tres Globos de Oro y dos Emmy. Todos entendieron que la historia había quedado cerrada y no habría continuación tras la muerte de Le Carré en el 2020.
Pero el guionista David Farr, según contó en varias entrevistas, soñó (literalmente) con algunas imágenes que le indicaron el camino a seguir. Obtuvo el apoyo de Simon y Stephen Cornwell (los hijos de Le Carré, a cargo de los estudios The Ink Factory) y, con la inversión de Amazon MGM Studios, Farr logró “expandir” las aventuras de Pine.
La segunda temporada de The night manager (en español se titula El infiltrado, pero se impuso su título original) sigue un ritmo vertiginoso, con perseguidores y perseguidos que intercambian roles, con alianzas y traiciones, con secretos que salen a la luz y un final trepidante que exige una tercera temporada, ya en desarrollo. Por suerte, no habrá que esperar otros diez años.
Ficha
Acción, espionaje, drama Protagonistas: Tom Hiddleston, Hugh Laurie, Olivia Colman, Diego Calva, Camila Morrone, Hayley Squires Creador: David Farr Directora: Georgi Banks-Davies Emisión: por Prime Video. La segunda temporada tiene seis capítulos, igual que la primera, estrenada en 2016.