Nacido en Miami pero con raíces que tiraban, Alessandro de Tullio eligió correr bajo la bandera argentina y empieza a dar que hablar en Indy NXT. Con poles, victoria y un arranque prometedor, el joven de 19 años pasó por los estudios de Oléapoyó el trofeo de Barber en la mesa -vino con el premio de su última victoria- y habló de todo: su identidad, el sueño de llegar a la IndyCar y su vínculo con nombres como Franco Colapinto. Entre mates, velocidad y ambición, dejó en claro que quiere ir por todo.
-En tu primera carrera con la bandera argentina, una victoria. Antes de meternos ahí, ¿por qué la decisión de competir con nuestros colores?
-Primero, por mi papá, que es argentino y es quien me metió en todo esto, y también por el amor que le tengo al país; siempre estuve rodeado de argentinos, de sus costumbres, de sus valores… Fue una decisión muy natural.
-¿Qué costumbres te fueron pasando y mantuviste?
-Desde chico tengo incorporados el mate, los asados, las medialunas, el dulce de leche… crecí con eso porque siempre estuve en equipos argentinos. Viajaba con mecánicos y gente del país. Ahora quizás me cuido un poco más por la dieta, pero el mate sigue firme, ja. Y cada vez que puedo, disfruto todo al máximo.
-Los argentinos te bancaron de entrada…
-Fue increíble, son muy apasionados. Ver todos los mensajes después de ganar en Barber me llenó de orgullo. Es algo que motiva mucho.
-Y vos hiciste lo tuyo para generar eso. ¿Esperabas estar a este nivel tan rápido?
-No me puse expectativas para no presionarme. Pero en la pretemporada ya vimos que teníamos buen ritmo. Sabía que íbamos a estar ahí. Después trabajamos detalles y llegaron los resultados.
-Anduviste bien en las dos, ¿pero te gustan más las clasificaciones o las carreras?
-Creo que soy completo en las dos cosas. Me gusta la qualy, cerrar una vuelta perfecta. Y en carrera soy agresivo, me gusta frenar tarde. Pero también hay que tener cabeza: cuidar goma, usar bien el push to pass…
-Ya que tocás el tema, ¿cómo funciona ese sistema?
-Tenemos 65 segundos de boost, que es como un extra de potencia. Lo usás donde quieras, para atacar o defender, y te da unos 50 caballos extra. No es tan exagerado como en la Fórmula 1, pero ayuda.
-Ya van tres poles y una victoria en cuatro carreras. ¿Te ves peleando el campeonato?
-Sí, la velocidad está. Pero es muy temprano todavía. Prefiero ir carrera por carrera, buscar resultados. Cuando sea el momento, pensaremos en el campeonato. La victoria en Barber fue genial pensando en el título.
-Y teniendo en cuenta lo peleada que es la categoría…
-Exactamente. Es muy pareja porque todos los autos son iguales, ahí se nota más al piloto y el trabajo del equipo en los detalles en la puesta a punto. Además, hay mucha estrategia con el consumo de combustible y las paradas.
-Y mucha variedad de circuitos. ¿Es fácil adaptarse a tantos cambios entre unos y otros?
-Es un desafío mental. Tenés callejeros, permanentes, óvalos chicos y grandes. Cambia todo: puesta a punto, manejo, estrategia. Tenés que cambiar el chip muy rápido.
-Volviendo a tu lado argento, tenés algunas anécdotas con Franco Colapinto y Nicolás Varrone. ¿Te seguís llevando con ellos?
-Sí, es lindo recordarlas. Tenemos fotos de chicos, compartiendo pista. Con Nico todavía hablamos cada tanto. Con Franco no tengo contacto, pero lo sigo. Son recuerdos muy buenos. Hacíamos mucho quilombo fuera de la pista, je.
-Y fuera del automovilismo, lo tenés cerquita a Lionel Messi…
-Es un ídolo total. El mejor del mundo. Encima ahora está en Miami, lo fui a ver varias veces. Conocerlo sería un sueño.
-Si se sacan una foto, esperá a que te lluevan los sponsors.
-Este año estoy bien, con buenos partners ya, ja. Pero siempre hay que buscar más. El automovilismo es así. Mi sueño es llegar a IndyCar o incluso a la Fórmula 1. Mantengo todas las puertas abiertas.
-¿Ayuda en algo que haya un equipo estadounidense en la Fórmula 1 (Cadillac)?
-Puede abrir puertas porque es un equipo americano, pero hoy estoy enfocado en lo mío. Lo que tenga que llegar, llegará.
Con un presente que ilusiona y la cabeza puesta en seguir ganando, De Tullio se perfila como una de las grandes promesas del automovilismo argentino. La velocidad está, y se empieza a ver reflejada en el campeonato: marcha 5° con 108 puntosa 60 del puntero Nikita Johnson. Su próxima parada será el 8 y 9 de mayo en el trazado interno de Indianápolis.





