
Durante una fecha festiva, se cumplió el último deseo de una persona. El dueño de un restaurante en Estados Unidos abrió su establecimiento en Pascua, su día de descanso, por una conmovedora causa: preparar comida para los enfermeros que cuidaron a un hombre en sus últimos meses de vida.
El hecho ocurrió el 5 de abril de este año en la pequeña ciudad de Lockport, en el estado de Nueva York, a poco más de 30 kilómetros de distancia de las Cataratas del Niágara.
Aquel día, según la emisora televisiva local WKBW-TV, un ciudadano conocido como Tommy Milani, propietario del restaurante Sub Delicious de la calle Locust St, tuvo una jornada diferente a la planeada originalmente.
En un principio, indicó la misma fuente, él no iba a abrir las puertas de su establecimiento gastronómico por el día de Pascua. Sin embargo, un llamado de un vecino de Lockport lo llevó a optar por un cambio de planes.
De acuerdo con WKBW-TV, un hombre llamado Ken Ozimek se comunicó con Tommy para pedirle un favor. En ese momento, Ken le consultó si podía poner en funcionamiento su restaurante para hacer realidad el último deseo de su hermano, Frank Ozimek.
Según el mismo medio, Frank, quien recientemente falleció por complicaciones del cáncer, permaneció seis semanas en el centro de cuidados paliativos Niagara Hospice. Durante ese tiempo, entabló una buena relación con el equipo de enfermeros que lo cuidaban.
A raíz de esta situación, a Frank se le ocurrió una idea antes de morir: quería que trabajadores del centro de cuidados paliativos fueran agasajados con una comida en Pascua, como una forma de agradecer lo que hicieron por él.
Por lo tanto, su hermano intentó por todos los medios que ese deseo se cumpliera. Y lo logró.
«Su último deseo era asegurarse de que (NdR: los enfermeros) comieran (NdR: en Pascua). Llamé por todas partes para ver si podíamos conseguir algo. Pero todos los lugares estaban cerrados«, aclaró Ken a la emisora de TV local.
Afortunadamente, el hermano de Frank terminó contactando a Tommy, quien aceptó la idea. «Dije: ‘Sí, absolutamente. lo que necesites, Ken‘. En Hospice Care hacen un trabajo increíble. Son todos unos santos», expresó el propietario del restaurante.
Al final, Tommy puso en funcionamiento su establecimiento gastronómico. En medio de la Pascua, preparó pizzas y luego se las envió al equipo de enfermeros del centro de cuidados paliativos.
«Tuvo la amabilidad de posponer la Pascua por él, dejar todo a un lado, abrir su restaurante (…) Para mí, significa muchísimo ver cómo se difunde esa amabilidad, esa grandeza«, declaró Ken sobre Tommy, que lo ayudó a honrar la memoria de su ser querido.
A su vez, Ken recordó a su hermano Frank y lo destacó como una persona generosa. «Podías acercarte a él y decirle que tenías frío, y él se quitaba la camisa que llevaba puesta y te la daba«, expresó.
Por otra parte, Ken afirmó que quiere que la difusión de esta historia sirva como ejemplo para los demás.
«Espero que, cuando la gente lea esta historia, la tome como ejemplo y se pregunte: ‘¿Por qué no podemos hacer lo mismo y así difundir alegría y amabilidad entre nosotros?’«, reflexionó en conversación con WKBW-TV