La guardia alta. Aquella frase que en su momento bajó desde Río para los duelos con boca. Parece haberse invertido de vereda. Porque en la previa del superclásico del domingo en el Monumental, el Xeneize llega con ese mismo clima, alimentado por el recuerdo de lo que fue el arbitraje de Darío Herrera en el superclásico que le tocó dirigir en 2024.
Porque aquel último antecedente con Herrera dirigiendo en el Monumental no terminó solo con derrota. Terminó con polémica. Fue 1-0 para River, con el penal que Miguel Borja convirtió en el minuto 94 tras una infracción de Agustín Sández sobre Pablo Solari dentro del área. Una acción sancionada en tiempo de descuento que desató la protesta de todo Boca.
En el club no solo recuerdan esa jugada. También el contexto del partido, con criterios arbitrales que consideraron desparejos en el desarrollo y un cierre caliente que terminó de elevar la bronca. Y el dato no menor que pesa mucho en el recuerdo xeneize es que al día siguiente, fue suspendido por su actuación.
El penal del colombiano para el 1-0.
En ese marco, Miguel Merentiel fue el más directo producto de que le tocó vivir en cancha lo que ocurrió en aquel encuentro. “Sabemos que el arbitraje no nos ha favorecido, más que nada en cancha de ellos”. Una frase corta, pero que resume una sensación instalada en el plantel cuando le toca visitar el Monumental.
Más medido, Leandro Paredes eligió no profundizar, aunque sin despegarse del contexto que le tocó vivir a Boca en el 2024. “Yo no puedo decir mucho. Sé lo que pasó y lo que se generó… me han contado cosas, pero no creo en la mala intención de nadie. Todos se pueden equivocar”.
También se sumó Nicolás Figal, que intentó equilibrar la lectura de la designación sin perder el foco del juego del equipo. “Los últimos partidos que jugamos en esa cancha no tenemos un buen recuerdo del arbitraje. Confiamos en la terna arbitral y tratamos de abstraernos para jugar bien”.
Por eso, la guardia alta no es solo una frase que cambió de vereda. Es una postura que aparece en la previa al superclásico sin necesidad de ser declarada como tal pero que le sirve a Boca para marcar la cancha de cara al domingo.


