Hay delanteros que viven del gol. Y hay otros que lo construyen. Paso a paso, entrenamiento a entrenamiento, sin apurarse. En deportista italianohoy hay uno que encontró ese punto justo. No es casualidad, se tarta de Kevin Giménez: es el máximo anotador del equipo en el arranque del torneo.
“La verdad que bastante contento. Es un club muy lindo, muy ordenado por el trabajo de la dirigencia… y se formó un gran grupo”cuenta, casi como quien explica por qué las cosas le están saliendo. Porque en el fútbol, muchas veces, el gol no depende solo del nueve: depende del equipo. Y en el Tano, todo eso parece alinearse.
Un presente que se construye
La llegada de Kenchu no fue azarosa. Hubo conocimiento previo, referencias y sensaciones. “Se me dio a través de un viejo conocido… Ya conocía el club, sabía cómo era la institución. No lo dudé y sentí que era una linda oportunidad”. Y no falló.
Hoy, con 3 goles en 10 fechaslidera la tabla interna de su equipo. No es una cifra explosiva, pero sí sostenida. Y sobre todo, coherente con su rol ya que no es un delantero de área fijo, sino uno que llega, que aparece. “No soy un delantero fijo, pero me gusta llegar al área”explica. Y ahí está la clave. Porque italiano genera. Y él interpreta. “El equipo ayuda mucho a generar situaciones… eso te da confianza, saber que alguna te va a quedar”.
Un equipo que invita a soñar
Ser el goleador no lo abruma. No hay tal mochila ni presión extra. “No, para nada. La confianza que me da el equipo es fundamental… sé que las oportunidades las voy a tener”. En un torneo largo y parejo, esa tranquilidad vale mucho. Incluso, cuando se le plantea si podría tener algún gol más, no se desespera: “Estoy bastante contento… quizás podría haber hecho alguno más”.
italiano está quinto con 18 puntos. No es líder, pero está en carrera. Y eso, en la Primera Bya dice mucho. “Tenemos un gran plantel… estamos a la altura para pelear lo que sea”, afirma. Aunque también baja un cambio: “Hay que estar tranquilos, pacientes… el torneo es largo”.
El oficio del gol
Su carrera también explica este presente. Pasos por Berazategui, Quilmes, Carreras y Olimpo le dejaron experiencia. “De todo me llevo algo… me tocó quedar libre, tener altibajos, pero siempre confié en que iba a tener mi oportunidad”.
Y el gol, lejos de ser un don natural, fue aprendizaje: “Se construye… con el tiempo aprendés dónde moverte”. No se apura en ponerse una etiqueta. No dice que está en su techo. Pero lo insinúa. “Creo que voy camino a eso… estoy pasando un lindo momento”.





