
El fiscal general de Florida, James Uthmeier, anunció este martes el inicio de una investigación criminal contra la empresa OpenAI y su herramienta de inteligencia artificial ChatGPT, por presuntamente «aconsejar» al responsable de un tiroteo masivo que dejó dos muertos en una universidad en 2025.
La investigación surge tras una revisión inicial del historial de conversaciones entre ChatGPT y Phoenix Ikner, un estudiante de 21 años acusado por el tiroteo que dejó dos muertos y siete heridos en la Universidad Estatal de Florida (FSU) en abril de 2025.
Uthmeier aseguró que ChatGPT ofreció «consejos significativos al tirador antes de cometer dichos crímenes tan atroces», como el tipo de arma que debería usar o las municiones adecuadas para cada pistola.
«Florida está liderando el camino en tomar medidas enérgicas contra el uso de la IA en el comportamiento criminal, y si ChatGPT fuera una persona, estaría enfrentando cargos por asesinato«, declaró el fiscal en una rueda de prensa.
La indagatoria, explicó, determinará si OpenAI tiene responsabilidad criminal por el tiroteo, pues la ley de Florida considera un delito «ayudar, incitar o aconsejar» a cualquiera que cometa un crimen.
El tiroteo ocurrió en abril de 2025, en la Universidad Estatal de Florida. El sospechoso, identificado como Phoenix Ikner, es el hijo de 20 años de un funcionario del sheriff en funciones, quien tuvo acceso a una de sus armas, aseguró el sheriff del condado de Leon, Walt McNeil.
Las autoridades de Florida emitieron un citatorio para que OpenAI entregue «todas las políticas y materiales de entrenamiento interno» sobre las amenazas que podrían dañar a otros o a uno mismo y sobre la cooperación con las autoridades, así como una lista de directivos, gerentes y empleados.
«Es importante que todos estemos conscientes de los riesgos de esta nueva tecnología, y los daños que puede causar y ya ha causado en nuestras comunidades», expuso Mark Glass, comisionado del Departamento de Aplicación de la Ley de Florida (FLDE en inglés).
El hecho se suma al creciente combate legal en el estado norteamericano de Florida contra las empresas de Inteligencia Artificial. En marzo había trascendido que una familia del estado demandó al chatbot de Gemini, al que acusa de inducir a un hombre al suicidio al hacerle creer que mantenían una relación romántica y que su muerte era necesaria para estar juntos.
El gobernador, Ron DeSantis, anunció en diciembre que insistirá en regular la IA en Florida, incluyendo la instalación de centros de datos y protecciones para los usuarios, pese a una orden del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que solo haya una normativa federal y evitar las restricciones estatales.