
24/04/2026 13:57hs.
El 11 de diciembre de 2016, con sólo 20 años, vivió uno de los partidos más importantes de su carrera. Por una lesión de último momento de Guillermo Sara (luxación en el hombro derecho), hizo su debut oficial en el arco de boca en un superclásico y en el Monumental. Los nervios, lógicos, ante semejante e inesperada presentación mutaron a felicidad plena porque el equipo de Guillermo Barros Schelotto dio el golpe frente a los dirigidos por Marcelo Gallardo y se impuso por 4-2. Una década después, Axel Werner volverá a Núñez con Aldosivien un contexto diferente, en plena lucha por la permanencia, pero con las mismas ganas de patear el tablero ante Río.
«Muchas veces las victorias llegan cuando el resto menos las espera»dice el arquero de un Tiburón apremiado, siendo el único equipo que todavía no ganó en el Apertura. Un momento difícil para el club y que tiene al Rafaelino como uno los pilares del vestuario, no tanto por su edad (30) sino por su trayectoria que incluye pasos por Atlético de Madrid con Diego Simeone como DT, Huesca, Elche, San Luis de México y Atlético Rafaela, Arsenal y Rosario Central en la Argentina.
«Me gusta leer bastante y de todo. Es como mi facultad. Estoy leyendo de actualidad, leí novelas, autobiografías, sobre energía… Aprovecho bastante las horas de descanso para soltar lo que es lo digital. El libro físico hace que salgas un poco de las pantallas y además cognitivamente también es rico. Me quedé en tercer año de Comunicación Social, es una cuenta pendiente»dice en esta charla con Olémetido de lleno en un capítulo clave que se escribirá en el Liberti.
-¿Es especial para vos atajar en la cancha de River después de aquel inolvidable superclásico?
-Es un estadio como tantos, ¿no? Es lindo volver por el marco que se genera, por lo exigente que es el desafío, pero sí. Me trae buenos recuerdos. Esta vez será una experiencia distinta porque es con otra camiseta, con otros compañeros y otro partido y tengo mucha confianza de hacer un buen papel.
-Más allá del clásico en sí como espectáculo, intenté verlo de otra manera. Cómo se lo puede lastimar, cuáles son las facetas del juego que River domina o que intenta implementar a la hora de hacerte daño. Es material de estudio y en eso trabajamos con Damonte en la semana.
-¿Sentís que es una ventaja que River llegue golpeado por la derrota ante Boca?
-Los contextos muchas veces no se eligen, se dan. Si hubiese ganado te diría que tendríamos que haber aprovechado eso y en este caso hay que aprovechar la derrota. Van a querer empezar a ganar del minuto cero y la gente va a exigir un gol desde el vestuario. Nosotros, todo lo contrario. Vamos a intentar hacer un partido largo, que les cueste rompernos líneas siendo un equipo compacto y que cuando tengamos nuestras chances poder convertirlas y golpear. Más allá de que Racing nos empató sobre el final, las sensaciones fueron buenas.
-¿Les preocupa la intensidad que va a pretender Coudet?
-Es un técnico muy respetado, que hace las cosas muy bien y creo que hace crecer mucho al futbolista. Labura en alta intensidad, sus equipos presionan agresivamente y les va bien. Entonces, va a ser un buen desafío para nosotros desde ese punto también. Tenemos que hacernos cargo de la situación, sacar lo bueno del partido anterior y purgar lo malo.
-¿Es difícil el día a día de un equipo que no todavía no pudo sumar de a tres en el campeonato?
-Somos los que más rápido queremos que eso se corte y empezar a ganar. Queremos devolverle a la gente la confianza que depositan en nosotros con esa primera victoria. Esa ansiedad no hay que trasladarla a la cancha para que no nos juegue en contra. Hay que transformarla en energía, fuerza y motivación y estar tranquilos. Con trabajo, sacrificio y redoblando esfuerzos, la podemos conseguir.
-Dicen que lo bueno, tarda en llegar… ¿Será River el rival perfecto para un punto de inflexión en Aldosivi?
-Lo deseamos mucho y creemos que sí, obvio. Queríamos que fuera Racing la fecha pasada, ahora queremos que sea River y ¿por qué no? En el partido anterior muchos no creían que podíamos alcanzar la victoria y estuvimos a nada. Será distinto el marco, pero escenarios parecidos en cuanto a rivales difíciles de enfrentar. Estos partidos tienen en sí un condicionante especial por todo lo que generan en la semana, obviamente por lo que conlleva jugar con un grande como River. Nos engancha en un buen momento y podemos dar el batacazo, aunque en nuestra situación todos los partidos suman igual.
-En lo personal, comparando el Werner de 2016 y el de ahora, ¿en qué mejoró?
-En experiencia por todos estos años de rodaje. En el arco es algo que se nota más todavía que en otros puestos. Quizás la carrera del arquero va siempre un poco en ascenso, a diferencia de otras posiciones donde la merma física y de edad se nota más. Más en este fútbol argentino que se buscan arqueros siempre maduros y de edad un poco más grande. Uno está tranquilo de haber jugado también este tipo de partidos contra estos rivales y hay que saber manejar los tiempos para estar a la altura. Quiero transmitir esa confianza y esa seguridad desde atrás para que el equipo se sienta seguro y vaya creciendo en las demás líneas.
-Compartiste entrenamientos con Simeone, enfrentaste a Messi, ganaste títulos con Boca y Central y fuiste a los Juegos Olímpicos. ¿Qué te llevó jugar en un equipo cuyo principal objetivo es evitar el descenso?
-No lo dudé por la confianza que tuvieron en Aldosivi en ir a buscarme y tenerme en cuenta en su proyecto. Eso para mí es fundamental. Necesitaba que confiaran en míque alguien se la juegue para darme la confianza de atajar y demostrar de que estoy a la altura y que puedo dar la talla. Eso es lo que me ayudó. Me ha tocado atravesar situaciones delicadas que quizás en el exterior se viven distintas, campañas que no fueron de las mejores o en los primeros puestos y se vive con la misma intensidad y profesionalismo. Hay que ajustar las tuercas, apretar los dientes y salir rápido.