
En un fuerte gesto de la Iglesia católica, el presidente de la comisión de Comunicación Social del Episcopado, el arzobispo de San Juan, Jorge Lozano, fue este lunes a la Plaza de Mayo para encontrarse con los periodistas acreditados ante la Casa Rosada y solidarizarse con ellos ante el cierre de la sala de prensa dispuesta por el gobierno.
En diálogo con Radio Rivadavia al llegar al lugar, monseñor Lozano consideró la medida como una “situación desagradable que vulnera derechos tan importantes de los trabajadores de la comunicación para poder realizar su tarea y, a su vez, afecta el derecho de la sociedad a ser informada acerca de los actos de gobierno”.
Señaló que “no se trata solamente de conocer lo que pasa en mi barrio, sino de saber lo que ocurre en distintos lugares de mundo y, en particular, en la Casa de Gobierno donde resuenan las situaciones que en el país se van viviendo y que nos pueden ayudar en la toma de decisiones, en la evaluación y ponderación de los actos de gobierno”.
“Mi preocupación cuando me enteré de esta situación tan injusta me llevó a tratar de ponerme al tanto de lo ocurrido, de estar cerca y hoy podía pasar por la puerta de la Casa de Gobierno, saludar a los colegas periodistas y compartir un poco de diálogo e informarme más de primera mano”, contó Lozano.
El viernes había recibido en la sede del Episcopado a representantes de los periodistas acreditados, quien según un comunicado de la Iglesia “se expresaron acerca de la importancia de este espacio que funciona en la Casa de Gobierno de modo prácticamente ininterrumpido desde el año 1940”.
“Reafirmaron la necesidad de respetar el derecho a trabajar, fuente de sustento para sus familias, a la libre expresión y a la información a la sociedad”, agrega.
Subraya que hicieron especial énfasis en “el cuidado de los principios constitucionales y los valores afectados en estas circunstancias”.
“Se coincidió -añade- en la necesidad de erradicar discursos de odio, en consonancia con los mensajes del Papa León XIV sobre su llamado a ‘desarmar las palabras y dejar de lado expresiones hirientes’”.
Y concluye: “Hacemos votos por una pronta solución a través de canales de diálogo y de entendimiento”.