Independiente fue uno cuando atacó y uno muy diferente cuando defendió. Gustavo Quinteros lo repitió en varias ocasiones durante el primer semestre y los números lo dejaron al descubierto. Por eso, de cara a la segunda parte del año, el entrenador puso foco en ese problema que arrastró durante todo el Torneo Apertura y ya pidió por la llegada de defensores centrales.
Los números en Rojo
GQ quedó conforme con lo hecho por el Rojo en materia ofensiva. El equipo fue el segundo que más goles metió durante la fase regular del campeonato al hacer 24 tantos, apenas superado por su homónimo de Rivadavia, con 29. “Siempre convertimos goles, esa faceta la hacemos bien”, remarcó en la última conferencia tras el triunfo contra Uniónpor Copa Argentina.
Quinteros es consciente de que si desea dar batalla en el Clausura debe levantar el nivel en la parte defensivaya que fue el sexto equipo más goleado en la primera etapa (recibió 20, solo mejor que Newell’s, Estudiantes de Río Cuarto, Gimnasia de Mendoza, Defensa y Central Córdoba). “Tenemos que marcar mejor y saber defensa la ventaja”sostuvo. El análisis fue el mismo durante todo el campeonato, aunque nunca halló respuestas dentro del plantel para revertir la situación.
Posibles bajas en la zaga central
Durante la charla que tuvo con los dirigentes, el técnico solicitó el arribo de dos zagueros. Sin embargo, el éxodo en ese sector de la cancha podría complicar aún más el escenario. ¿Los motivos? Por un lado, Kevin Lomonaco tiene todos los números para ser vendido ante la necesidad de generar recursos y el deseo del jugador de irse al Europa. Por el otro, Sebastián Valdéz (tuvo sondeos desde Arabia Saudita) y Nicolás Freire (suena en Atlético Tucumán) podrían marcharse en el próximo mercado de pases.
Estafa Juan Fedorco como la única alternativa restante, Quinteros podría sumar al pibe Fernando Closterde apenas 17 años, con presente en selecciones juveniles y con rodaje en la Reserva de Independiente. Una central de emergencias.

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