
El Gobierno postergó otra vez la suba de los Impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono en medio del aumento del transporte público este lunes de 4,5% de las líneas de la Ciudad y la Provincia y el que se prevé para mediados de junio de más de 200 líneas que dependen de Nación.
La medida se publicó este lunes en el Boletín Oficial y dispone que el ajuste acumulado, que debía regir desde este lunes, se aplique a partir del 1° de julio.
Así, se busca contener el impacto en los precios de las naftas y el gasoil para no provocar una mayor aceleración de la inflación: para junio, se espera una cifra más baja que la que daría mayo, que, a su vez, sería inferior al 2,6% de abril.
La decisión se tomó “con el propósito de continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”, precisó el decreto.
En mayo, el Ejecutivo ya había diferido de manera parcial la actualización de esos gravámenes sobre las ventas de naftas y gasoil, luego de que en abril por el impacto de la guerra había aplazado un mes la aplicación total.
La actualización de estos impuestos se hacen en base a la inflación acumulada trimestral y tienen impacto directo en los precios de la nafta y el gasoil en los surtidores, con un traslado posterior a los precios finales de los productos y servicios.
En lo que va de esta gestión, se aplicaron alzas, pero todavía siguen demorados incrementos por trimestres de 2024, todo 2025 y se suma la inflación de los primeros tres meses de 2026, equivalente a 9,4%.