Tigres se mantiene firme en su postura. Públicamente, considera que Ángel Correa es intransferible, que sólo saldrá del club si ejecuta su cláusula de rescisión de 15 millones de dólares y hasta desmienten haber tenido un contacto con Ríoconsiderando que sólo se trata de un simple rumor de mercado. Sin embargo, en Núñez la sensación en otra, donde tienen todo acordado a nivel contractual con el delantero y esperan el momento para presentar una oferta acorde. En este contexto, el jugador aguarda en España y una reunión que mantuvo en las últimas horas generó diferencias en Nuevo León.
La cuestión pasa por la ficha del delantero. En medio de su estadía en el Viejo Continente, Angelito tuvo un encuentro con Miguel Gil, presidente del Atlético de Madridy la imagen en la que también aparece su representante, Agustín Jiménez, no tardó en llegar a los Felinos, abriendo un fuerte debate.
Mientras que algunos medios locales aseguran que Tigres adquirió el 100% de la ficha en 10 millones de euros en 2025otros hablan de que el Colchonero todavía posee un porcentaje del pase / plusvalía en caso de una venta y atribuyen a ese detalle el principal motivo visita de AC a su anterior club por sobre el cariño por la institución en la que jugó más de 450 partidos. En tanto, Tigrescomo parte de su posición, se mantiene en silencio, minimizando cualquier cuestión relacionada al argentino.
Lo cierto es que para River, el escenario sigue siendo el mismo. Por estas horas, con el director deportivo Pablo Longoria a la cabeza, se evalúa la ingeniería financiera para acercarse a los 13 millones de dólares que pretendería, de mínima, Tigres por Correa. Un monto que, a diferencia de lo que sería ejecutar la cláusula de 15M, le permitiría al CARP buscar la opción de abonar en cuotas.
A sus 31 años, el campeón del mundo en Qatar con la Selección Argentina representaría una gran inversión y a la vez una inyección de jerarquía importante para el ataque. Por eso, desde las oficinas del Monumental mantienen la cautela y siguen agazapados en la búsqueda de dar el zarpazo, lo que no se demorará demasiado porque el principal objetivo es cerrar su llegada para que a partir del 21 de julio pueda sumarse a la pretemporada en Alicante.
En la intimidad, en Tigres se empiezan a hacer la idea de que el argentino no volverá a México y que cambiará el amarillo por la banda roja. Sí, de a poco se va sacando la Correa para correr hacia Núñez…




