Alexis Mac Allister está asentado en la Selección. Ya no es aquel joven que irrumpió en la previa del Mundial de Qatar, que logró primero ganarse un lugar en un equipo que ya venía de levantar dos títulos y luego se metió en el equipo titular para ser una figura clave en el 2022.
Después de la vuelta olímpica en Lusail llegó el momento de dar el salto a nivel internacional de clubes. Tras buenos desempeños en el Brigthon, el Liverpool puso más de 35.000.000 de euros y se quedó con la ficha del volante que hoy tiene 27 años, que ya está disputando su segunda Copa del Mundo. Y en los Reds alcanzó su peak en la temporada 24-25, consiguiendo dos títulos: la Copa de la Liga y la ansiada Premier League, campeonato que no lograba el club desde la campaña 19-20.
Ahí, en el equipo de Klopp forjó una amistad con Mohamed Salah, el mejor futbolista de la historia de Egipto y el jugador franquicia del Liverpool, donde estuvo ocho años y fue la gran figura de una etapa próspera de uno de los top de Inglaterra. Justamente, Mo es la principal preocupación de la Scaloneta para el partido del martes a las 13, en Atlanta.
«Conozco a Mo, es una persona que a mí me ayudó mucho fuera de la cancha»
«Seguramente después de este partido no lo vea por un largo tiempo», cuenta Alexis, sobre su relación con el crack egipcio. Claro, después de tres años juntos, logrando cosas importantes el fútbol los separará y no solo en estos octavos de final: es que Salah ya avisó que después del Mundial no sigue en el Liverpool y de hecho hoy es agente libre. Entonces, esa sociedad que tantas alegrías le dio a los Reds no continuará. Y también habrá que ver cuál es el futuro de Maca, pretendido por Atlético Madrid y Real Madrid.
«Ojalá que para el partido que viene no haga demasiadas cosas, pero agradecerle por este tiempo que pasamos juntos y desearle lo mejor en su vida. Conozco a Mo, que es una persona que a mí me ayudó mucho fuera de la cancha también», destaca Ale, con un discurso genuino. En sus primeros pasos en Liverpool fue Salah el que lo ayudó para que su adaptación haya sido tan buena.
Salah tiene toda una vida jugando para la selección de Egipto. Arrancó en la Sub 20 y ahí tiene un enfrentamiento que no le trae un gran recuerdo al egipcio, más allá de que marcó un gol. En los octavos de final del Mundial 2011, Argentina le ganó 2-1 y lo eliminó. Y vaya paradoja, aquel día lo marcó Nico Tagliafico y Dibu Martínez estuvo en el banco de suplentes. Claro, que después la carrera de Mo siguió su curso: estuvo en los Juegos Olímpicos de 2012 y después lleva muchísimo tiempo en la absoluta de Egipto, donde no pudo conseguir títulos (llegó a la final de dos Copas Africanas), pese a sus 68 goles en 120 partidos.
Más allá de la admiración que siente por su ex compañero, Alexis relata cómo piensa que será el partido. «Sabemos que están haciendo un Mundial histórico y ellos están felices y disfrutando de su momento, así que vienen con confianza. Va a ser un equipo duro», describe qué espera del próximo rival. «No hay ningún partido fácil y que al final todos los partidos son difíciles y tenés que dar el 100%», dice el surgido de Argentinos, recordando lo que ocurrió ante Cabo Verde.
Aprender de lo que pasó en 16avos es importante y desde las palabras se entiende que el cimbronazo hizo efecto. «Ellos jugaban bien. O bviamente mucha gente no los conocía tanto y los subestimaba, pero nosotros nunca lo hicimos. Teníamos muy claro que físicamente son muy buenos, que técnicamente también», le cuenta Ale a Olé. Y resalta: «Esto es el Mundial y todos los partidos serán así. Hay que estar preparados para sufrir».
Ya van dos jornadas de entrenamiento en el que el equipo empieza a retomar su mejor forma después del tremendo desgaste y de jugar 120. Y Mac Allister recuerda lo que fue el vestuario del Hard Rock Stadium: «No había ni energía para festejar, pero sí felicidad. Y obviamente ver a la gente y a la familia, te da felicidad pura».
Felicidad que Alexis quiere que vuelva a darse el martes en Atlanta, pero sin tanto sufrimiento. Y para eso es clave poder anular a su amigo Mo.




