Julio Coriaempleado de seguridad de Diego Maradona al momento de su muerte, contó detalles sobre la mañana del 25 de noviembre de 2020 y aseguró que, horas antes, el exfutbolista «estaba bien». El excustodio fue citado a declarar en los tribunales de San Isidro este miércoles y hay cuarto intermedio hasta el martes 14.
¿Quién es Julio Coria?
Coria fue uno de los empleados de seguridad de Diego durante el último año de su vida mientras cursaba un tratamiento domiciliario. Dio respuestas muy cortas ante el tribunal y dijo no recordar algunos detalles de los días previos al fallecimiento.
En el primer juicio, anulado en mayo de 2025 por el mal accionar de la jueza Julieta Mackintosh, Coria fue acusado de falso testimonio, por asegurar que no tenía vínculo con el médico Leopoldo Luqueprincipal acusado en la causa, cuando existían pruebas que indicaban que tenían una relación de amistad.
El tribunal ordenó su arresto inmediato y Coria fue retirado esposado de la sala, aunque fue liberado días después.
Este miércoles, al ser consultado por una foto amistosa con Luque, el excustodio declaró: “Era el médico de Diego. Nos habíamos mandado mensajes antes y fue lo que me salió en ese momento, sinceramente. Después, debo haber tenido unos mensajes más y después corté contacto. No recuerdo cuánto más hablé, un par de meses”.
El abogado Fernando Burlando, que representa a las hijas de Maradona, sumó un mensaje en el que Coria le decía “amigo” a Luque y el testigo se justificó: “ A mi mucha gente me dice ‘bro’ y no son mis hermanos. Amigo es una palabra que hoy se dice porque sí. Pero después de eso no tuve más contacto con Luque. La relación con él fue en el tiempo laboral”.
Tanto Luque como la psiquiatra Cosachov, el enfermero Almirón y el psicólogo Díaz están imputados en este juicio, además de la coordinadora de cuidados domiciliarios Nancy Forlini, el médico clínico Pedro Di Spagna y el coordinador de enfermeros Mariano Perroni, todos acusados de homicidio simple con dolo eventual.
Más de la declaración de Coria
A su vez, el testigo contó que, en los últimos tres días de vida de Maradona, sus médicos personales fueron a la casa solamente el día de la muerte. Sobre el día anterior al desenlace, Coria indicó que sólo lo vio salir de su habitación para bañarse, y recordó que después él lo afeitó y se volvió a la cama. Sin embargo, no recordó si comió o no.
La última vez que vio a Maradona con vida fue la noche anterior a su muerte, cuando ingresó a su habitación para solucionar un problema con la tecla de la luz. «Arreglé la tecla, le pregunté si quería algo más y me dijo que no. Estaba acostado, tapado. Me saludó con un beso. Después salí y me quedé afuera en el patio, donde estaba el enfermero»declaró Coria.
El testigo aseguró que no vio nada diferente en Diego aquella noche y, al ser consultado al respecto por los abogados del médico de cabecera del astro, Leopoldo Luque, insistió en que «estaba bien»versión que contradice lo relatado por otros testigos, que destacaron el deterioro del ídolo durante sus últimos días.
La Fiscalía exhibió una conversación ocurrida dos días antes de su muerte, en la que el custodio le contaba a Luque que Maradona no se había levantado de la cama en todo el día.
En la mañana del 25 de noviembreCoria vio a los enfermeros Ricardo Almirón y Gisela Dahiana Madrid, pero dijo que no vio entrar a ninguno de los dos a la habitación de Maradona. Esto se ajusta a la declaración de la semana pasada de Jonathan Pomargo, sobrino del Diego que vivía en su casa.
Luego, Coria saludó a la psiquiatra Agustina Cosachov y al psicólogo Carlos Díaz, quienes venían a ver a Maradona y salieron diciendo que “no los quería recibir”.
Ahí entraron el sobrino del Diez con el secretario y dijeron que Maradona estaba descompensado. Entonces Coria ingresó al cuarto y comenzó a hacerle reanimación con la enfermera: «No sé si fueron 15 minutos o una hora, para mí fue eterno». Así lo hicieron hasta que llegó un vecino médico y luego una ambulancia. A Cosachov, que estaba en el lugar, no la mencionó.
Al ser consultado por si alguien más hizo masajes cardíacos, teniendo en cuenta que había dos médicos más en la casa según su declaración, el testigo contestó que no recuerda, pero cree que no. “Diego estaba acostado boca arriba. Después llegó un médico y seguíamos haciendo respiración boca a boca hasta que llegó la ambulancia”sumó.






