Lo gritó con el alma. Puño apretado, desahogo y una sonrisa que reflejó mucho más que un simple 1-0. El bombazo cruzado de Alan Velasco para abrir el marcador ante Sarmiento no solo encaminó la victoria de Bocasino que también simbolizó el momento que atraviesa el volante ofensivo, decidido a dejar atrás los meses más difíciles desde su llegada al club.
Después su mal comienzo en Boca, Velasco parece haber encontrado un nuevo punto de partida. En el arranque de la segunda parte del 2026 se ganó un lugar entre los titulares y respondió de la mejor manera: con fútbol, confianza y un gol de gran factura.
La definición fue una muestra de la calidad que siempre se le reconoció. Recibió con espacio, acomodó el cuerpo y sacó un derechazo cruzado imposible para el arquero. Una resolución tan sorpresiva como espectacular que destrabó un partido cerrado y le permitió a Boca jugar con mayor tranquilidad.
El gol también terminó de confirmar las buenas sensaciones que venía dejando dentro de un equipo que empieza a encontrar sociedades interesantes. En ese aspecto, hubo una conexión que llamó especialmente la atención.
Por primera vez compartió la titularidad con Aranda y la dupla dejó indicios muy positivos. Ambos mostraron una buena sintonía en la mitad de la cancha, alternando posiciones, armando triangulaciones y encontrándose con facilidad para darle circulación al juego de Boca. Esa sociedad le permitió a Velasco recibir con mayor libertad y aparecer en zonas donde puede marcar diferencias.
No es un dato menor. Desde que llegó al club, el nunca logró tener continuidad suficiente para asentarse. Entre los problemas físicos y un contexto adverso, cada oportunidad parecía venir acompañada de una nueva dificultad. Y en el comienzo tuvo aquella noche frente a Alianza Lima que terminó por marcar su primer ciclo en Boca.
El penal fallado en la definición de la serie lo dejó en el centro de las críticas y condicionó su confianza. A partir de allí perdió terreno, alternó suplencias y le costó volver a ser determinante. Sin embargo, el inicio de este semestre encuentra a un futbolista distinto, con mayor protagonismo y, sobre todo, con la confianza que muchas veces necesita un jugador ofensivo para mostrar su mejor versión.
El gol frente a Sarmiento también puede convertirse en el punto de inflexión que Velasco necesitaba para empezar a escribir una historia diferente con la camiseta azul y oro.

