A pesar de estar ante la oportunidad de su vida y de tener su pase al Bolonia de Italia ya cerrado, el amor de Mikel Amondarain por Estudiantes fue más fuerte y se terminó imponiendo en el debut de los de Alexander Medina en este Clausura. Con el acuerdo entre los dos clubes ya cerrado en 10,5 millones de dólares por el 100% del pase del volante, el pibe de 21 años decidió jugar de igual manera en el partido frente a Independiente.
En este particular caso, el ADN Pincha terminó ganando en la disyuntiva del chico salido del club y decidió, en su último partido con la camiseta del León, devolverle al club un poco de todo lo que le dio. Sin embargo, esta decisión del futbolista de orígenes vascos supuso un riesgo importante porque su presencia en el campo de juego abrió el signo de interrogación por una posible lesión que tirara por la borda el pase.
Esto se acrecentó por una particularidad puntual con la que contaba el pase y por la importante cifra en la que se cerró la operación. En primer lugar, el jugador de Estudiantes no cuenta con pasaporte comunitario y ocupará un cupo en el Bologna, algo que suele convertirse en una traba para cualquier pase. A pesar de esto, se espera que en el Viejo Continente termine adquiriendo la documentación necesaria para dejar de contar como futbolista extranjero.
Otra cuestión que tuvo un peso importante fue el importante monto en que se cerró la transacción. Por este pase, Bologna le pagará u$s 10.500.000 a Estudiantes y, además, se incluirá un total de u$s 2.000.000 en objetivos y contará con una plusvalía de un 10% en caso de una futura venta.
Una vez terminado este partido por la primera fecha del torneo, el futbolista volará a Italia para realizarse la revisión médica en el Bologna durante el día martes y posteriormente firmará su contrato con el club italiano.




