Como todos los meses, compartimos con vosotros un nuevo capítulo de Caramelo de Limón, el podcast que Juanjo Frontera mi Iñaki Mazkiara elaboran y que con su anterior episodio, cerraban ya nada menos que su cuarta temporada. Lo hacían, por cierto, con un suculento listado de los 25 discos que más les impactaron en 2025.
Con este nuevo capítulo inauguran nueva temporada, la quinta ya, y dado que 2026 ha venido acompañado de un invierno especialmente frío y no está siendo precisamente muy halagüeño en cuanto a noticias, se han propuesto calentar nuestros corazones y cuerpos a base de lo único capaz de hacer algo así: la música, las canciones, los discos.
Por eso este episodio está lleno de novedades, reediciones y nuevas o viejas obsesiones, todas con un único objetivo: servir de abrigo a vuestras orejas. Entre las novedades encontramos luminarias de la americana como Courtney Marie Andrews oh Córdobadiosas del neo soul como jill Scott o nuevas musas del retro soul como Las hermanas mujerespop brasileño de la mano de Teago Oliveira o japonés con el gran Shintaro Sakamotoaquí, como Nacho Vegas y Johnny B. Cero. Entre las reediciones, por supuesto, la lujosa puesta al día de Cafe Bleu, el debut de El consejo de estilola del cuarto (y más mítico) disco de Los monofónicos, o la del mítico disco de Eduardo Bort que ha puesto en circulación el sello Guerssen. Entre las obsesiones, tenemos maravillas roca del yate, como Ted Doheny, de nuevo un viaje a Japón y su citi pop con el himno «Plastic love» de Mariya Takeuchi, el soulman Camiseta Willie o, por supuesto, la noticia de la resurrección de Celestial, que en breve sacarán disco y nos visitarán.
Y cómo no, el programa también aprovecha para recordar a los ausentes: el legendario músico valenciano Remigi Palmero, que falleció recientemente y deja una obra muy reivindicable tras de sí. Y, por supuesto, David Bowiede cuya desaparición se cumplen 10 años, así como de la publicación de estrella negrasu última obra maestra.
Así pues, un podcast, como véis, muy completo. Ahora sólo falta que también lo escuchéis.