
Como todos los chicos de secundaria, Axel estaba esta mañana en el patio de la escuela normal Mariano Moreno, en la localidad de San Cristóbal, en Santa Fe, cuando un alumno de cuarto año abrió fuego con una escopeta y mató a un chico. Desde allí escuchó los primeros estruendos y vio cómo se movió el agresor antes de ser reducido.
«Escuchamos una explosión, pensé que se había caído o reventado algo», comenzó diciendo el joven en diálogo con La Nación+. El testimonio reconstruyó la escena del terror, que comenzó alrededor de las 7:15 de la mañana.
Como todos los días, faltaba poco para que sonara el timbre para izar la bandera; mientras todos los alumnos se agrupaban en el patio interno del colegio, entre cuatro y cinco disparos provocaron una mañana del horror que terminó con la muerte de un estudiante de 13 años y otros dos heridos.
«Cuando escuchamos el tercer disparo nos dimos cuenta (de lo que estaba pasando), además lo vimos al chico. Ahí salimos corriendo», explicó el testigo. En cuanto al atacante, Axel aclaró que, a pesar de haber disparado, se encontraba tranquilo.
A partir de ese momento, comenzó la revolución entre gritos y corridas. Fue entonces cuando Axel vio al agresor. «Lo vi salir con la escopeta», detalló.
«Era un chico tranquilo, no tenía problemas, no se lo veía agresivo, todo lo contrario«, relató sobre el agresor, a quien dijo conocer por el básquet.
Entre la reconstrucción del perfil del atacante, el testimonio remarcó que al chico «siempre se lo veía bien, tranquilo y feliz», y consideró que podría haber sido víctima de bullying, aunque no aportó datos concretos sobre esto. «Hoy es muy común que se haga bullying en la escuela, aunque también puede ser que haya sufrido problemas familiares«, concluyó.
Otro de los alumnos que se encontraban en la escuela al momento del ataque dio más detalles sobre lo ocurrido. «Estábamos saliendo con tres amigos y se escucharon los disparos al momento de izar la bandera. Pensamos que estaban pateando puertas. Al tercer o cuarto disparo salieron todos corriendo», relató el joven en Aire Digital, un medio de Santa Fe.
Tras escuchar el ruido, este alumno salió del establecimiento junto a un grupo de chicos desconocido. «Saltamos los tapiales y un señor nos ayudó. Después llegó la policía, la ambulancia y había heridos. Estábamos todos asustados pensando lo que había pasado», describió.
A diferencia del primer testimonio, este joven sí era compañero y amigo del chico fallecido: «Él estaba en nuestro grupo», aseguró. Si bien no vio al atacante cuando se oyeron los disparos, alcanzó a contemplar el fuego del arma. «Creíamos que estaba explotando algo. Esto no se va a poder olvidar nunca porque va a quedar para siempre la muerte de nuestro compañero», lamentó.
Por su parte, Diego, padre de dos alumnas del colegio, habló con TN y comentó más detalles sobre el momento: «Los chicos han hecho de todo para poder salir en la desesperación».
«Mis hijas tomaron dos distintas salidas, lo que me contaron cuando las encuentro. Las dos tomaron opciones cercanas y hubo chicos que han roto tejidos, han hecho de todo para poder salir en la desesperación», contó el hombre.
Luego de la conmoción por el asesinato del joven, el establecimiento fue evacuado y se desplegó un operativo en la zona. En cuanto a los otros dos heridos por perdigones, se encuentran fuera de peligro, confirmó Armando Borsini, el director del Hospital San Cristóbal.
«Hubo muchos chicos que saltaron por las ventanas rompiendo los vidrios, asustados», agregó el médico. La salida, desesperada, produjo que muchos otros adolescentes terminaran con cortes y golpes