
En la despedida de la Selección Nacional y acaso el último partido de Lionel Messi con los colores celeste y blanco, la voz de un hombre con historia emocionó a todos en la Bombonera y el sentimiento se replicó en miles de hogares argentinos.
Fabio Santana tomó el micrófono, y a capella, entonó el Himno Nacional Argentino frente a un plantel que en poco más de dos meses defenderá el título mundial en Estados Unidos. La cercanía con el 2 de Abril llevó a este ex combatiente de La Matanza a unir su voz con todo un estadio. El final fue a puro corazón con el “¡Oh juremos con gloria morir!”
En el momento previo al arranque del partido ante Zambia, y al tiempo que una bandera gigante rezaba «Las Malvinas fueron, son y serán argentinas», la convocatoria de Fabio Santana no fue casual. Orgulloso veterano de la guerra de Malvinas, fue elegido para protagonizar uno de los momentos más especiales de la noche.
Todavía con profunda emoción y con el eco de una ovación resonando en el estadio, el artista compartió lo que significó para él y para sus hermanos de Malvinas ser los encargados de abrir una jornada tan especial para el pueblo argentino: «Fue un honor inmenso. No es la primera vez que me convocan para cantar nuestro Himno, pero siempre siento la misma emoción y en cada estrofa estoy con mis compañeros», destacó Fabio Santana.
Para el cantante y ex combatiente de La Matanza, la importancia de este evento trascendió lo deportivo: «Tanto la gesta de Malvinas como el deporte son las cosas que nos unen a los argentinos».
Sin embargo, el homenaje también fue una oportunidad para reivindicar la memoria activa. Fabio Santana, quien además integra la Secretaría de Cultura del municipio, fue escoltado por 11 de sus compañeros del Centro de Ex Combatientes de La Matanza.
Y subrayó la necesidad de continuar con la tarea de malvinizar en cada ámbito de la sociedad. «Estamos muy emocionados como argentinos y como veteranos. Hay que seguir luchando y malvinizando, porque es la única forma de mantener viva nuestra historia», concluyó.
La noche en el barrio de La Boca cerró triunfal con la Selección goleando. Entre los festejos y los gritos, quedó flotando en el aire ese sentimiento compartido que es parte de la identidad argentina, el respeto y el agradecimiento eterno a los héroes de Malvinas.
Para los veteranos, fue mucho más que un triunfo deportivo. Fue, sobre todo,el encuentro de un estadio entero homenajeando la grandeza de quienes lo dieron todo por la Patria.