
Un hombre de 43 años fue imputado en Francia por el secuestro de su hijo de nueve años, a quien tuvo encerrado en una camioneta durante más de un año. El niño fue hallado el 6 de abril desnudo, desnutrido y en posición fetal dentro del vehículo, estacionado en el patio de un complejo de viviendas en Hagenbach, una localidad de unos 800 habitantes en el noreste del país, cerca de las fronteras con Suiza y Alemania.
La alerta llegó por una vecina que escuchó «ruidos de niño» provenientes de una furgoneta estacionada en un patio privado. Al forzar la apertura del vehículo, los gendarmes encontraron al menor «tumbado en posición fetal, desnudo, cubierto con una manta sobre un montón de basura y cerca de excrementos», según un comunicado del fiscal de Mulhouse, Nicolas Heitz.
«Debido a la posición sentada de forma prolongada», el niño estaba «pálido y manifiestamente desnutrido» y ya no podía caminar, precisó Heitz. El menor recibió atención inmediata en el hospital de Mulhouse.
El padre reconoció ante los investigadores que encerró a su hijo en la camioneta en noviembre de 2024 con el argumento de protegerlo de su pareja, quien quería internarlo en un hospital psiquiátrico. El niño tenía siete años en ese momento.
«Para protegerlo porque su pareja quería que lo ingresaran en un centro psiquiátrico», declaró el hombre, según el fiscal.
El propio menor relató a los investigadores que la pareja de su padre «ya no lo quería en el apartamento y deseaba que lo internaran en un hospital psiquiátrico», y que su padre lo había encerrado en la furgoneta «para no internarlo».
El niño también reconoció que tenía «grandes problemas» con la mujer y consideró que su padre «no tenía otra opción» que encerrarlo.
El niño afirmó no haberse duchado desde finales de 2024. Tenía un bulto de ropa dentro del vehículo, debía orinar en botellas de plástico y hacer sus necesidades en bolsas de basura. El fiscal señaló que no existe «ningún elemento médico» que acredite problemas psiquiátricos del menor antes de su desaparición, y que el chico tenía buenas calificaciones en la escuela.
El menor asistió al colegio hasta el ciclo 2023-2024 en Mulhouse. La institución educativa «archivó su expediente» tras recibir el aviso de la familia de que el niño sería escolarizado de otro modo. Vecinos y testigos interrogados por los investigadores coincidieron en que el chico «desapareció de un día para otro».
Amigos y familiares dijeron a las autoridades que creían que estaba en una institución psiquiátrica; a sus maestros les informaron que se había trasladado a otra escuela.
El padre convivía con su pareja de 37 años y dos niñas —una hija de él, de 12 años, y otra de ella, de 10— en el apartamento contiguo al lugar donde permaneció el niño. El hombre afirmó que permitió al menor salir de la camioneta en mayo de 2025 y acceder al departamento a mediados de ese año, cuando el resto de la familia estaba de vacaciones. El hombre se encuentra en prisión preventiva.
La pareja del hombre —que no es la madre del niño— también enfrenta cargos preliminares, entre ellos la omisión del deber de socorro a un menor en peligro, la no denuncia de malos tratos y presunta agresión sexual.
La mujer negó todas las acusaciones y quedó en libertad bajo supervisión judicial. Según el padre, ella sospechaba algo, pero desconocía que el niño estaba encerrado en el vehículo.
Las autoridades tomaron bajo su tutela provisional a los tres menores involucrados en la causa. La fiscalía investiga si otras personas tuvieron conocimiento de la situación del niño durante el tiempo que estuvo encerrado. El fiscal Heitz declinó hacer más comentarios mientras la investigación permanece abierta.
Con información de AFP y AP.