
«El público se renueva», le dice Irma, una mujer de 66 años, a Clarín, rodeada por más de 100.000 personas en la Plaza de Mayo. Irma, como esas otras miles y miles de personas, se ubicaron en el emblemático punto porteño para vivir una experiencia religiosa y musical novedosa: el show de un cura que es DJ.
Se trata del padre Guilherme Peixote, un cura portugués que protagonizó un show de música electrónica en el marco de un evento llamado Francisco vive en el Encuentro, a pocos días de que se cumpla un año de la muerte del sumo pontífice.
El disc jockey luso pinchó reversiones de temas de Bad Bunny (con algunos retoques ad hoc: «Por la mañana, café; por la tarde, oración», en lugar del ron), canciones de música electronica y frases de Francisco en el Vaticano.