Había contexto, había necesidad. Deportivo Merlo llegaba entonado tras el empate ante Dock Sud, con la ilusión de meterse en el Reducido. Del otro lado, Comunicaciones arrastraba tres partidos sin ganar y la urgencia de volver a sumar para no perder terreno.
El primer tiempo se consumió sin grandes emociones, con un Charro que insinuó más pero sin profundidad, y un Cartero ordenado que apostó a resistir. Hasta que el partido pidió otra cosa. Y ahí apareció él. Rodrigo Hernández saltó desde el banco y, a los 15’ del complemento, sacó un remate al ángulo que rompió todo. Lo gritó con baile y tiros, como quien libera lo contenido.
Pero no fue solo eso. A los 26’, volvió a aparecer para empujar el segundo y bajar el telón. Entró para cambiarlo. Y lo cambió. Así, Merlo ganó 2-0 en el José Manuel Moreno, llegó a 16 puntos y se metió en zona de Reducido. Comunicacionessin respuestas, quedó con 12. Y la noche tuvo dueño. Hernández.



