
Los robots superan a los humanos cada vez en más actividades y el límite no está aún a la vista. Hace unos días los vencieron en una media maratón en Pekín y ahora se conoció que son capaces de ganarles a jugadores de elite en tenis de mesa.
La revista Nature dedica este miércoles su portada a describir a Ace, un nuevo sistema robótico basado en inteligencia artificial que desarrolló Sony para disputar partidos de ping-pong (y ganarlos) frente a los mejores.
Con el tenis de mesa, la ciencia robótica da un paso más allá que con el atletismo al tratarse de un deporte complejo que requiere, en tiempo real, respuestas rápidas, adaptación continua al oponente y una predicción muy precisa de los golpes y la trayectoria de la pelota, incluidos tiros complejos.
Ace consta de un sistema de percepción de alta velocidad que utiliza una red de nueve cámaras con sensores de imagen y control de la mirada, un sistema de control basado en IA, así como un brazo robótico de alta velocidad con ocho articulaciones para una interacción física ágil.
Ace fue probado en partidos de la liga profesional japonesa siguiendo las reglas de este deporte.
Entre sus rivales descriptos en el artículo, se encuentran cinco jugadores de elite (cada uno con más de 10 años de experiencia y una media de 20 horas de entrenamiento semanal) y dos profesionales (Minami Ando y Kakeru Sone), consignó la agencia EFE.
El robot se impuso en tres de los cinco partidos contra los jugadores de elite, y perdió los dos enfrentamientos contra profesionales, aunque consiguió arrebatarle un set a uno de ellos.
Los científicos describen cómo Ace demostró una sofisticada gama de habilidades, entre ellas el manejo de los efectos, la obtención de puntos mediante diversos tipos de jugadas en lugar de simplemente golpes más rápidos, y la reacción rápida ante situaciones inusuales, como las pelotas que rebotan en la red.
Aunque ya se habían construido robots para jugar al ping-pong, la mayoría solo había demostrado su eficacia en intercambios cooperativos: ninguno había vencido a los expertos humanos en un juego en tiempo real.
Sus inventores lo consideran un hito en los robots basados en IA que compiten con los humanos y los superan en tareas complejas e interactivas del mundo real.
Los autores informan, incluso, que tras observar un golpe ejecutado por Ace, el ex jugador olímpico Kinjiro Nakamura comentó que nunca pensó que fuera posible semejante jugada, y que sería muy eficaz que los humanos pudieran replicarla.
«Es muy significativo que deportistas como Nakamura pudieran aprender nuevas habilidades simplemente jugando contra Ace y observándolo, lo que indica que los sistemas robóticos controlados por IA podrían constituir un ámbito para el desarrollo humano más allá del tenis de mesa», señalan los investigadores brasileños Carlos Ribeiro y Esther Colombini en una reacción al estudio recogida en Nature.
«Las implicaciones del hallazgo van más allá del deporte. Estamos demostrando que un robot autónomo puede ganar en un deporte de competición, igualando o superando el tiempo de reacción y la toma de decisiones de los humanos en un espacio físico», afirma Peter Dürr, director de la división de IA Sony en Zúrich y jefe del proyecto Ace.
«Al resolver un problema que requiere una detección y un control en tiempo real excepcionales, esta investigación sienta las bases para crear robots con aplicaciones más amplias en interacciones humanas rápidas y precisas«, agrega.
Los investigadores explicaron que organizaron más partidos competitivos luego de entregar la documentación a Nature para el artículo publicado este miércoles. El robot se midió ante cuatro nuevos jugadores: dos profesionales y dos de elite en diciembre de 2025.
En estos matchs, Ace derrotó a los dos de elite y a uno de los profesionales, mientras que perdió contra el segundo oponente del máximo nivel.
Con mejoras, «el robot logró aún mayores velocidades de golpeo, una colocación más agresiva cerca del borde de la mesa e intercambios de golpes más rápidos, lo que refleja una mejora continua del rendimiento en condiciones competitivas«, detalla Dürr.
Ribeiro y Colombini coinciden: «Ace es un hito importante, que muestra el potencial de la próxima generación de robots competitivos de altas capacidades que interactúan con entornos físicos».