25/04/2026 17:37hs.
A horas de subirse a un Fórmula 1 por las calles de Buenos Aires, Franco Colapinto bajó un cambio. En medio de una agenda cargada, el piloto argentino se tomó un respiro este sábado y organizó un almuerzo con su círculo más cercano en una estancia de campo en la zona de Cardales.
La llegada ya marcó el tono de la jornada: lo hizo en helicóptero, mate en manomientras parte de su equipo también aterrizaba en otra aeronave. El resto del grupo, de unas 25 personas entre managers, colaboradores, amigos y familiares, llegó por tierra para sumarse a una reunión que tuvo más clima de celebración que de rutina.
Antes de sentarse a la mesa en Estancia Vigil, Colapinto recorrió el predio, pasó por la zona de viñedos y aprovechó para grabar contenido junto al equipo oficial de la Formula 1 en la previa del Gran Premio de Miami, el 3 de mayo. Incluso, fiel a su conocida afición por la cocina, se puso un delantal y participó en la preparación del asado junto al chef del lugar.
El menú fue bien argentino y abundante. La recepción incluyó tablas de fiambres y quesos, además de empanadas. Luego llegaron las achuras -mollejas, croquetas de morcilla y choripán- como antesala de los cortes principales: hubo tomahawk, entraña, vacío, ojo de bife y marucha, además de cordero y costillar a la estaca.
Todo acompañado por guarniciones clásicas -ensaladas, papas y vegetales asados- y salsas como chimichurri, criolla y mojo. Para el final, el piloto también se dio un gusto: flan con dulce de leche y otras opciones dulces.
Si bien suele mantener una dieta estricta propia de un deportista de élite, e sta vez Colapinto relajó las reglas y probó de todo. Durante toda la jornada se lo vio distendido, de buen humor y muy cercano con quienes compartieron el encuentro.
El almuerzo también tuvo momentos especiales: r ecibió regalos, brindó con el grupo y compartió una larga sobremesa antes de volver a enfocarse en lo que viene. Cerca de las 16, la reunión llegó a su fin y el piloto retomó la concentración para el evento del domingo.
Será un día histórico: Colapinto se convertirá en el primer argentino en manejar un Fórmula 1 por las calles porteñas en una exhibición que marcará el regreso de la categoría a la Ciudad tras más de una década. Pero antes de acelerar, hubo tiempo para una postal bien local: helicóptero, asado y equipo completo.
Franco, allegados y gente de Alpine fueron a almorzar a Cardales.
Se viene la exhibición en Palermo
El trazado del Road Show estará ubicado en pleno Palermo, con eje en la Avenida del Libertador. El recorrido abarcará el tramo entre Bullrich y Casares/Ugarteche, y se extenderá también por la Avenida Sarmiento hasta Figueroa Alcorta, pasando por el Monumento a los Españoles. Desde las 9 de la mañana, el público podrá acercarse para vivir de cerca la experiencia.
Además del run principal, se espera una jornada con múltiples actividades: exhibiciones, presencia de sponsors, espacios interactivos y zonas para fanáticos (en el sector pago), en un formato típico de los road shows internacionales que buscan acercar la F1 al público general. La elección del circuito, rodeado de espacios verdes y puntos emblemáticos de la Ciudad, apunta justamente a maximizar el impacto visual y la cercanía con la gente, mayoría que se ubicará en las zonas de acceso gratuito.
Las salidas de Franco serán a las 12.45 y 15.15 con el F1 y a las 14.30 con la Flecha de Plata. A las 15.55 hará un paseo en un bus descapotable.






