
El cuerpo de una mujer fue encontrado este martes por la tarde en avanzado estado de descomposición en un edificio de Rosario. Según creen los investigadores, la muerte se pudo haber producido hace varias semanas.
El hallazgo se realizó en un departamento del complejo de monoblocks situado en Brandazza al 2800, en el barrio Latinoamérica. La Policía llegó alertada por el llamado de un vecino, quien manifestó su preocupación porque no veía a su vecina desde hacía tres meses.
También hubo quienes mencionaron la existencia de “un olor nauseabundo” en las inmediaciones de la vivienda, además de coincidir con el hombre en que hace tiempo no cruzaban a la mujer.
Tras la denuncia, agentes se trasladaron al lugar e ingresaron luego de que un familiar de la víctima les facilitara el acceso.
De momento, los investigadores no hicieron trascender la identidad ni la edad de la mujer, así como tampoco las posibles causas que le provocaron su muerte. En este contexto, en el sector afectado del complejo habitacional trabajaron los peritos forenses, junto con personal de la Policía de Investigaciones (PDI) de Santa Fe.
En tanto, la Fiscalía de turno dispuso que el cuerpo sea trasladado al Instituto Médico Legal (IML) para la realización de la autopsia. El estudio será determinante para establecer si la mujer murió por causas naturales o si existen indicios de posibles hechos de violencia.
Un hombre fue atacado a machetazos y perdió el dedo índice cuando un grupo de ladrones entró a robar a su casa de Granadero Baigorria, en Rosario. En el ataque también golpearon a su madre, una mujer de 84 años no vidente. Por el caso hay dos detenidos.
El violento episodio ocurrió este lunes a la madrugada en Naranjos al 3000, al norte de Rosario, cuando el dueño de casa escuchó ruidos y fue hasta el comedor. Allí descubrió a una persona que se llevaba el televisor.
La víctima, identificada como Claudio, intentó a los golpes evitar que el ladrón se llevara sus cosas. Entonces, el agresor respondió con un machete, con el que le provocó una herida en la cabeza y otra en la mano derecha que derivó en la pérdida de la falange.