Nunca, durante toda la charla con la escritora Claudia Piñeiro en el espacio cultural de Clarín-Ñ, la gente dejó de llegar a la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires en un viernes feriado por el Día del Trabajador que quedará para la historia, según los organizadores y los expositores. Hubo gente, hubo ventas y hubo público de pie que siguió sin moverse el diálogo con la autora de Las viudas de los jueves, con la que ganó el Premio Clarín Novela en 2005. «Muchas gracias por acompañarnos», saludó la escritora a sus lectores.
Entrevista a escritora Claudia Piñeiro en el espacio cultural de Clarín-Ñ. Foto: Mariana Nedelcu.El eje de la charla proponía recorrer el pasaje que una novela realiza hacia la pantalla, así como la escritura para el teatro o las series, un ejercicio que Claudia Piñeiro conoce muy bien como guionista y dramaturga.
Ese es el caso de la obra Como bestias, que se puede ver ahora en Hasta Trilce y de la que ella fue parte. Lo recordó así: «Tengo un amigo que es director de teatro que puso en escena varias obras basadas en textos míos. Para cada cumpleaños, nos regalamos libros y no es tan fácil cuando ambos somos lectores. Le regalé entonces una novela titulada Como bestias, de la francesa Violaine Bérot, que me había encantado. Y le dije: ‘Vas a ver que, cuando la leas, la vas a querer hacer en el teatro’. Y así fue».
De manera que el director Marcelo Moncarz y la propia Piñeiro trabajaron con el texto: «Una de las condiciones que puso la autora fue que no se le podía cambiar el texto. Y me parece fantástico porque a mí me ha pasado en una película o una serie que me encuentro con frases que yo nunca hubiera dicho», compartió.
Clases de dramaturgia
En otras ocasiones, el texto es de su autoría. Formada en dramaturgia en la Escuela Metropolitana de Arte Dramático (EMAD), ese es un universo que conoce bien.
De hecho, sus obras dramáticas están reunidas en el volumen Cuánto vale una heladera y otros textos de teatro: «Una de las obras que escribí se llama Con las manos atadas y está basada en un cuento mío. Sucede en una escribanía en la que hay un asalto y la escribana y el empleado quedan atados en el baño todo el fin de semana. Pero cuando había escrito todo eso, me pregunté si los actores iban a poder hacer eso, estar con las manos atadas y moverse como me había imaginado. Entonces, me acuerdo de que mis hijos me ayudaron y nos atamos para probar todas las posiciones que yo había escrito para ver si efectivamente se iba a poder representar eso».
Consultada por los vasos comunicantes entre sus novelas, sus cuentos y las obras teatrales que escribe, Claudia Piñeiro explicó: «El teatro, con respecto a una novela, tiene una gran diferencia y es que, a la hora de escribir, no hay narrador. En una novela, el narrador va contando y va describiendo, pero en la obra de teatro hay personas hablando en medio del escenario y con esos monólogos o diálogos tenés que contar esa historia. Es bien distinto», subrayó.
La autora de Tuya y El tiempo de las moscas también recordó a su maestro, el escritor Guillermo Saccomanno, con quien perfeccionó su técnica: «Yo considero que mi gran maestro fue Guillermo Saccomanno. Aunque también escribo cuentos, el lugar donde me siento más cómoda es la novela. Lo que pasa con el teatro, y que me pasaba también con la literatura para chicos, es que una novela es un proyecto de muy largo aliento, puede demandar tres años de escritura y, cuando terminás una novela y quedás vacía de escritura, una historia para chicos o escribir teatro permite no volver a otro proyecto tan demandante y largo como otra novela», puntualizó.
Además, valoró que esos otros géneros le permiten otros tiempos más breves y «ciertas libertades que en las novelas que yo escribo, que son muy realistas y muy contemporáneas, no puedo usar», señaló.
Entrevista a escritora Claudia Piñeiro en el espacio cultural de Clarín-Ñ. Foto: Mariana Nedelcu.El otro pasaje entre registros es que muchas de sus novelas experimentaron al ser transformadas en películas de cine o series. «Decidí vender los derechos a Vanessa Ragone, con quien hice un montón de trabajos porque la respeto muchísimo». La dupla también transpuso Helena sabe, Betibú, El tiempo de las moscas y Tuya. «Tenemos un largo camino con ella», definió.
Antes de que se decidiera que el director sería Marcelo Piñeyro, hubo otros candidatos a dirigir la historia, entre los que estaba Lucrecia Martel («Hubiera sido una película totalmente distinta», señaló). Pero cuando Piñeyro apareció nació además una dupla que reincidiría luego con el éxito de la serie El reino para Netflix.
La adaptación de Las viudas de los jueves tuvo enorme éxito y no pocas quejas del público porque las decisiones al adaptarla eran evidentes para los lectores que luego iban al cine: «Lo que sucedió es que había gente en el cine que se ponía a discutir porque reclamaban por la ausencia de elementos que sí estaban en el libro. Es que se vendieron más de 500.000 libros y cada uno quería que el director hiciera su película, esa que se imaginó al leer«, recordó divertida.
Otro trabajo que ponderó Claudia Piñeiro fue la interpretación de Mercedes Morán en Helena sabe: «Ella hizo muchísimo trabajo corporal, incluso con kinesiólogas y con personas especializadas en postura para lograr las posiciones necesarias para construir a una paciente con Parkinson. Y lo más increíble para mí fue que toda mi familia, mis hijos, mis tíos, mis sobrinos, mis primos estaban convencidos de que Mercedes conocía a mi mamá porque les parecía idéntica a mi mamá, porque aunque la novela no es autobiográfica, el cuerpo que yo conocía y en el que pensé al escribir era el de mi mamá. Y la verdad es que lo que hace Mercedes parece el cuerpo de mi mamá realmente aunque nunca la haya conocido».
Entrevista a escritora Claudia Piñeiro en el espacio cultural de Clarín-Ñ. Foto: Mariana Nedelcu.Acento mexicano
Las viudas de los jueves retornó recientemente, ahora como serie, en una producción para plataformas pero rodada en México. «Cuando vendés los derechos para una serie de plataforma, no se sabe dónde la van a rodar. En este caso, los productores encontraron que el tipo de vida de gente con determinado poder y dinero, que la novela cuenta, era muy trasladable a México. Entonces, en estos casos creo que hay que entregar. De hecho, en los próximos meses se va a estrenar la adaptación de Catedrales y es una producción con actores chilenos y rodada en Uruguay que se verá por Amazon Prime«, anticipó.
La charla permitió además recordar el inicio del trabajo conjunto de la dupla Piñeiro-Piñeyro sobre el guion de El reino, sobre las adaptaciones de Tuya y El tiempo de las moscas, la venta de los derechos de La muerte ajena, su más reciente novela; y muchos otros pasajes de lenguaje.
Entrevista a escritora Claudia Piñeiro en el espacio cultural de Clarín-Ñ. Foto: Mariana Nedelcu.Y sobre la sensibilidad de los escritores y artistas para tomarle el pulso a su tiempo incluso antes de que el resto de la sociedad se dé cuenta de lo que pasa: «Yo siempre cito un texto de Antonio Tabucchi que se llama Autobiografías ajenas, donde él dice que los escritores tenemos unas antenas muy paradas, estamos muy atentos a lo que está pasando y además tenemos la posibilidad de bajarlo rápidamente a las palabras. A veces, hay muchas otras personas atentas, pero no tienen el oficio de la escritura. Entonces, tenemos las antenas paradas, tenemos la facilidad de la palabra y, por eso, algo que ya está en la sociedad dando vuelta, lo volcamos rápidamente y alguien dice: ‘Uy, lo vio antes’. En realidad, puede ser pero también puede haber pasado que se escribe antes», concluyó.