05/06/2026 17:35hs.
Ahí estaba él. Desde hace más de dos años apoyando a sus compañeros del arco. Siempre presente, casi un entrenador de arqueros. Y consciente de que su lugar era detrás de Marchesin y Brey, parecía difícil que volviera a atajar en Boca. Nadie lo imaginaba. Pero dos lesiones muy seguidas no dejaron más alternativas: Javier García volvió a pararse bajo los tres palos en un partido oficial y si no se recupera el guardameta juvenil, estará en el inicio de los playoffs el sábado ante Huracán en la Bombonera. Así, podría cerrar un círculo 18 años después…
García, de 39 años, no jugaba desde el 10 de marzo de 2024 en un triunfo 4-2 ante Racing. Una lesión lo dejó afuera por varios meses y después no volvió a encontrar su lugar como suplente. En su reaparición ante Barcelona en Ecuador, con su ingreso a los 23 minutos del primer tiempo por el golpe que sacó a Brey de la cancha, no pudo hacer nada en la buena definición de Villalba que terminó en el 1-0, pero sobre el final le sacó un mano a mano solitario al mismo delantero argentino. En un partido con poco trabajo, sin sus clásicos pantalones largos porque la Conmebol no se lo permite, el número 13 se sacó un aprobado con 6 puntos.
El recuerdo del Apertura 2008 y su salida de Boca
La posibilidad de atajar en una definición de un campeonato no pasa inadvertida para García, más allá de su larga trayectoria en el fútbol. Es inevitable el recuerdo de sus comienzos en 2008, cuando Carlos Ischia corrió primero a Mauricio Caranta y después a Migliore, y le dio la titularidad. Entre su inexperiencia y futuro prometedor, se bancó el arco xeneize. Convivió con algunos errores, también con una pubalgia, y así llegó hasta el desenlace de un torneo que tuvo un triple empate y se definió en un triangular con San Lorenzo y Tigre.
“Estaba ocupando un arco muy lindo como es el de Boca. Quería jugar. Cobraba dos mangos y en lo único que pensaba era en atajar… Hoy hubiese quedado más claro todo en el parte médico. En su momento hacía locuras. Me dolía para todo lo que te puedas imaginar…”, contó muchos años después.
En el entretiempo del partido decisivo con Tigre, Javi estaba tirado en la camilla esperando que le pusieran dos jeringas de infiltración (una ya no le hacía efecto) cuando se acercó Riquelmele puso la mano en el pecho y le dijo: “Vos así no salís a jugar”. Pero el arquero se levantó de un salto, se sacó él una de las jeringas y salió al campo de juego. Pero después de unos minutos, pateó una pelota y sintió que le quedó “la pierna colgando”. Se la había roto el tendón del aductor.
En su reemplazo entró Josué Ayala y Boca igual fue campeón, pero él no tuvo tiempo de festejar. Al día siguiente fue operado y pasó todo el 2009 sin jugar.
Después de volver a ocupar el arco entre 2010 y 2011, su amistad con Román le jugó en contra con Falcioni y terminó dejando el club. Fue como un pase de facturas indirecto del DT al ídolo con el que no se llevaba bien, metiéndose con sus compañeros más cercanos. “Falcioni es mala persona”, dijo varias veces el arquero durante sus etapas en Tigre y Racing.
El regreso a Boca gracias a Riquelme
El regreso a Boca se dio en 2021 gracias a Riquelme. Reparando aquella injusticia con Falcioni. Si el Chelo Delgado es el hermano que le dio el fútbol, García vendría a ser el mejor amigo que hizo el ídolo durante su carrera. A tal punto de volverse un integrante habitual de los asados en Don Torcuato.
Desde aquella pretemporada en Tandil en la que con 20 años cayó en una habitación pesada con Román y el Negro Ibarra a esta actualidad como uno de los referentes del plantel. El cuarto integrante del truco que juegan en las concentracionesel que faltó en los festejos de Paredes, Bareiro y Merentiel por no estar habitualmente convocado: ¿se sumará si le toca jugar y hay gol de alguno de ellos?
Por lo pronto, no fueron muchos los partidos desde su vuelta a mediados de 2020. Apenas 30 presencias cubriendo ausencias en casi seis años. Pero Javi siempre estuvo ahí. Esperando esta chance de cerrar el círculo en una definición de un torneo.






