
El otoño es una estación ideal para el Club De Los Malos porque el equinoccio representa la pérdida de calor y de luz en el hemisferio, pero también en el alma de los tiernos corderitos de Dios. El otoño es ocaso, preanuncia frío, promete oscuridad y suele dar certezas de dolor. Sin dudas, es el momento perfecto para hacer el Mal. Por eso Adorni. Por eso ahora.
Con la llegada del frío, la tarea de demoler gobiernos se vigoriza. Si entendemos esto, entendemos todo.
Ya le habíamos dado un duro golpe al gobierno de La Libertad Avanza cuando organizamos el caso Libra, una maravillosa operación de criptomonedas enredada con el poder político, pero organizada en pleno verano. Igual fue una movida impecable, compleja, tal vez difícil de entender para la plebe. Sabíamos que estábamos atacando al corazón del poder, pero fue insuficiente.
Por eso necesitábamos dar un golpe más popular, más fácil de comprender y, obviamente, en un momento del año más apropiado. Por eso Adorni. Por eso ahora.
Nadie discute que el Jefe de Gabinete es uno de los mejores encarajinadores políticos que formamos en el semillero del CDLM. Tropa de élite. Pero, aunque le sobra talento, no lo enviamos solo. Lo infiltramos en el gobierno con todo un equipo: las jubiladas, la escribana, el contratista, el piloto del avión privado, el amigo de Uruguay y hasta el agente de inteligencia que filmó el embarque en San Fernando. Una verdadera unidad de comandos entrenada para arruinar gobiernos como no se veía desde la época de los testaferros de Santa Cruz, que tantas satisfacciones supieron darnos durante el kirchnerismo.
Entre aquellas operaciones contra los Kirchner y estas contra los Milei, hay una gran diferencia. Mientras que las movidas en el kirchnerismo nos insumían grandes inversiones de capital (hoteles, licitaciones, casinos, estancias, etc.) esta nueva Operación Cascada nos costó chaucha y palito. Un par de departamentos, algunos viajes, una casita en un country, una reforma y no mucho más. Parece chiste que, con tan poca plata, podamos hacer tanto daño. No faltó quien propuso llamarla “Operación Ja Ja”.
Evidentemente, cada vez nos sale más barato arruinar gobiernos. Esto significa que nosotros somos cada vez más talentosos o que ellos son cada vez más triturables.
De hecho, el gobierno de Alberto Fernández fue destrozado con un simple Topo bien entrenado y algunos dólares que gastamos entre los honorarios de la señora Fabiola y una fiestita de cumpleaños. Una ganga. Los boludos del Vacunatorio Vip fueron todos gratis.
Sin embargo, a veces lo barato sale caro. Por eso, ahora vamos a tener que invertir en algún operativo más costoso si es que realmente queremos terminar con Milei y su gente.
La expectativa que tenemos es que comience a dar sus frutos el esfuerzo que hizo el Club de los Malos para que el gobierno eligiera a Luis Caputo como ministro de economía.
Allí donde deberían haber nombrado a un economista de fuste logramos que pusieran a un simple oficial de cuenta bancaria. La instrucción que recibió este titán del CDLM al momento de asumir el cargo fue clara: arrancar la gestión generando mucha expectativa y fanfarronear todo lo posible para que el golpazo final sea más duro. ¿Lo logrará? Tal vez sí, tal vez no.
Por las dudas ya activamos la Operación Patear El Tablero comandado por Patricia Bullrich, una especialista en la materia. Siempre hay que tener un plan B.
Curiosamente, los que no parecen tener un plan B son los encarajinadores políticos que están infiltrados en el kirchnerismo. ¿Se habrán achanchado después de los éxitos obtenidos en casi 20 años de operaciones?
Los jerarcas del CDLM reclaman resultados. Infiltrar al Topo Alberto fue una genialidad, pero ya se agotó. Lo de Kicillof con YPF se diluyó. Lo de Massa, la brecha cambiaria y las SIRA es el robo más grande la historia argentina, pero va lento. Recién ahora parece moverse un poquitito.
Para colmo, el encarajinador especializado en comunicación política que le organizaba las cadenas nacionales a Cristina y que tanto daño les hizo con eso, ya no está operando en el kirchnerismo. Fue trasladado a LLA. Es el que lo hace tuitear a Milei.
¿Podrán mejorar su performance los experimentados personeros del Mal que trabajan dentro del kirchnerismo para terminar de devastarlo? Si supieron reducir a cenizas a la UCR, no debería costarles mucho acabar de una buena vez con los Kirchner. Tal vez haya que ayudarlos mandándoles a los encarajinadores que están demoliendo al PRO. Ya les falta poco para terminar.
Más allá de la actividad que hacemos en el ámbito político, el CDLM sigue trabajando en programas de investigación tendientes a perturbar a la sociedad en aspectos más mundanos.
Así como los encarajinadores políticos logran arruinar funcionarios y gobiernos, los emputecedores urbanos se las ingenian para que la vida cotidiana de los tiernos corderitos de Dios se transforme en un infierno.
Uno de los grandes éxitos de nuestra organización fue el de erradicar todo rastro humano de los Call Centers. No hay empresa en la que los usuarios puedan llegar a escuchar la voz de un ser con cuerpo y alma que resuelva sus problemas. Tarjetas de crédito, obras sociales, compañías de aviación, empresas y aplicaciones de servicios. Todo se resume a un laberinto de números a pulsar que llevan a ningún lado. Es el otoño definitivo de la comunicación humana.
“Si usted quiere que su reclamo sea ignorado para siempre marque 1, si usted quiere ser transferido a un sector donde no atiende nadie y que pasados 40 minutos la llamada se corte, marque 2”. Esto reza el cartel que los emputecedores urbanos que crearon este infierno pusieron en la puerta de su sala de reuniones para homenajearse.
Estos genios del mal han logrado que ya no existan seres reales del otro lado de la línea que ofrezcan soluciones. Ni siquiera consuelos. Solo un purgatorio digital donde se obliga al devastado consumidor a marcar números en un loop infinito, diseñado para que la muerte lo encuentre con el teléfono en la oreja.
Sin embargo, pese a los éxitos, no nos detenemos y seguimos innovando. Gracias a la IA, el CDLM ha desarrollado un nuevo sistema para interferir el GPS de los deliverys, de modo que los usuarios puedan observar en tiempo real cómo la motito da vueltas alrededor de la manzana sin poder jamás llegar al destino. Esto ya lo estamos probando en las apps de transporte y anda muy bien. Choferes que cancelan el viaje a solo un minuto arribar al destino, dejando a los pobres pasajeros esperando bajo una lluvia otoñal con el celular en la mano. Estamos a un paso de eliminar el concepto de “llegada”.
El otoño se ha instalado definitivamente y la temporada alta de la hijaputez ha comenzado. Por cierto, bastante bien.
Los jerarcas del Club de los Malos brindamos por el frío que se avecina. Tenemos la tranquilidad de saber que, tras la caída de la última hoja y el suspiro final de los mansos, solo aguarda el hielo eterno de las frustraciones que nadie, no importa cuán poderoso se crea, jamás podrá derretir.