Chacarita se va agrandando. De a poco. Dando algunas señales positivas. Luego del sacudón que significó la pronta salida de Matías Módolo, el equipo empezó a enderezar el rumbo en las últimas jornadas: le ganó 2-0 a Colegiales en San Martín y sumó tres puntos importantes para seguir escapando de la parte baja de la tabla de la Zona B de la Primera Nacional y sumar siete de los últimos nueve que disputó.
No fue sencillo. No fue fácil. Más allá del marcador, el Funebrero debió sufrir bastante para quedarse con el triunfo en su propia casa. Porque tuvo que batallar. Porque le costó generar superioridad. Porque aún con el resultado a su favor, la victoria recién se terminó de concretar en los últimos minutos de un encuentro disputado y parejo.
El desequilibrio llegó en los primeros minutos del complemento, cuando una desatención del Tricolor en una pelota parada fue aprovechada por Chaca. Ahí, Mario Sanabriauno de los más bajitos, apareció solito en el área y cabeceó a pocos metros de Emilio Di Fulvio, que salió desesperado pero no logró ahogar el grito.
Cole, con mucho amor propio, fue en busca de la igualdad y comenzó a hacer figura al Beto Boloniaclave para sostener el cero en el arco. Como si fuera poco, Franco Zicarelli mandó un penal a las nubes y, en el epílogo, Maxi Meléndez metió un golazo para definir el partido.


