
Era un viaje de placer que se convirtió en una odisea trágica por un brote de hantavirus en el crucero de lujo MV Hondius. El buque salió de Ushuaia el 1° de abril y este domingo llegará a las Islas Canarias, el destino final del itinerario que incluía cinco escalas en el océano Atlántico Sur.
El MV Hondius no va a atracar en el puerto de Granadilla de Tenerife, sino que quedará fondeado cerca de la costa. Con un operativo especial comenzarán a buscar a los pasajeros en lanchas y llevarlos a una zona aislada. De allí, los mandarán a sus países en avión, aun si presentan síntomas. Hay 23 nacionalidades distintas a bordo, entre ellas un argentino.
Así se termina la pesadilla de 39 días para 144 personas, entre pasajeros y tripulantes, que siguen arriba del crucero. Tres fallecieron (dos de ellos arriba del barco) y cuatro están internados en Sudáfrica, Países Bajos y Suiza. Hasta este sábado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reportó seis casos confirmados por laboratorio de la enfermedad, que incluyen a dos de las personas que murieron. Y hay dos en investigación.