
El descubrimiento de un raro rubí enorme, considerado el segundo más grande por peso jamás hallado en una nación del sudeste asiático sorprende a propios y extraños. Es de 11.000 quilates y tiene un peso de 2,2 kilogramos. Y aunque no es el más grande de los que se hayan descubierto, los especialistas consideran que es el más valioso. Por calidad y color.
La brutal gema fue desenterrada cerca de la localidad de Mogok, en la parte norte de Mandalay, en Myanmar; el corazón de la lucrativa industria de extracción de gemas de Asia.
El descubrimiento vuelve a poner el foco en los nuevos combates que se desarrollan en la zona. Recientemente hubo intensas peleas allí, y forman parte de la extensa guerra civil que existe en ese país.
Según un reporte del medio estatal Global New Light of Myanmar, el rubí en bruto pesa aproximadamente la mitad de una piedra de 21.450 quilates (4,29 kilogramos), que fuera encontrada en 1996.
Sin embargo, el nuevo hallazgo se considera más valioso debido a su color y calidad muy superiores, según destacaron. Su descripción señala que es de tono rojo púrpura con matices amarillentos y tiene una gradación de color de alta calidad, transparencia moderada y una superficie altamente reflectante, detallaron los especialistas.
Myanmar produce hasta el 90% de los rubíes del mundo, principalmente en las zonas de Mogok y Mong Hsu. Las piedras preciosas, tanto las comercializadas legítimamente como las de contrabando, son una importante fuente de ingresos para el país.
Activistas y organizaciones defensoras de los derechos humanos, tales como el grupo de investigación Global Witness – con sede en el Reino Unido -, instan a los joyeros a dejar de comprar gemas procedentes de Myanmar, ya que el sector viene siendo una fuente vital de ingresos para sus gobiernos militares durante décadas.
De hecho, este año asumió un nuevo gobierno, supuestamente civil, pero llegó al poder tras elecciones que grupos de derechos humanos y de la oposición describieron como una farsa.
Con la votación volvió al poder al presidente Min Aung Hlaing, jefe del ejército que encabezó el más reciente golpe de Estado en 2021. Él y su gabinete examinaron recientemente el rubí gigante en su oficina en la capital, Naypyitaw.
La seguridad de estas regiones mineras sigue siendo volátil. En julio de 2024, Mogok fue capturada por el Ejército de Liberación Nacional Ta’ang, o TNLA, una fuerza guerrillera que representa a la minoría étnica palaung.
Y aunque el TNLA tomó el control de las minas y las operó, a la larga su control fue transferido de vuelta al ejército de Myanmar como parte de un acuerdo de alto el fuego mediado por China, concluido a finales del año pasado.