El futuro de Independiente comenzó a definirse. Luego del entrenamiento de ayer en Villa Domínico, Gustavo Quinteros se reunió ayer con el presidente del club, Néstor Grindetti, y el secretario general, Daniel Seoane. El entrenador de 61 años, que tiene contrato hasta el 31 de diciembre, planteó de entrada su deseo de continuar en el segundo semestre. Y remarcó que quiere un equipo competitivo para pelear en serio por el Torneo Clausura.
Al Rojo todavía le queda un partido ante Unión antes del receso, por los 16avos de final de la Copa Argentina, que se jugará el próximo viernes en cancha de Newell’s. Ese encuentro será importante porque, en caso de sufrir una derrota, el técnico llegaría más debilitado. Si gana, en cambio, estará un poco más fortalecido para exigir las condiciones que pretende. Cabe destacar que hasta el momento no logró cumplir los objetivos planteados: el año pasado llegó con la Copa de la Liga en curso, no logró clasificar al equipo a playoffs y tampoco entró a la Sudamericana. Y ahora viene de quedar eliminado del Apertura en octavos de final, tras caer con Rosario Central por 3-1.
Los puestos que el técnico quiere reforzar
Quinteros les comentó a los directivos que considera importante incorporar futbolistas en algunos puestos para fomentar la competencia interna y elevar la vara. Quiere dos zagueros, un volante mixto y un centrodelantero. Los pedidos del entrenador estarán sujetos a la dinámica del mercado de pases. Si el Rojo vende futbolistas, evaluará sumar posibles reemplazantes para tapar los huecos que queden.
Las probables bajar y los jugadores en vidriera
El técnico sabe que es probable que haya bajas durante el receso. Todos los jugadores estarán en vidriera porque los dirigentes están abiertos a escuchar propuestas, aunque hay algunos futbolistas que tienen más chances de partir. Esperan propuestas por Gabriel Ávalosquien viene de convertir diez goles y de sumar cinco asistencias en los 17 partidos que disputó en lo que va del año. El paraguayo de 35 años, que tiene contrato hasta el 31 de diciembre, jugará el mundial con la selección de su país y en el club aguardarán a que termine esa competencia. No se van a apresurar porque el valor del atacante podría incrementarse si tiene una buena performance.
Kevin Lomónaco es otro que podría ser vendido, aunque por ahora no llegó ninguna oferta concreta. Y hay jugadores que perdieron terreno con Quinteros y que tienen futuro incierto: Ignacio Pussetto, Federico Mancuello y Nicolás Freiretodos con contrato hasta fin de año. Luciano Cabral, en cambio, también quedó relegado y podría partir: fue sondeado por Colo Colo, que todavía no movió fichas.
En una situación similar se encuentran Leonardo Godoy y Rodrigo Fernández Cedrés, aunque el lateral tiene vínculo hasta fines de 2028 y el volante uruguayo hasta diciembre de 2027. Los salarios de ambos representan una carga si no suman minutos, por lo que podrían salir si llega alguna propuesta. Y Milton Valenzuelade flojo semestre, podría partir si Jonathan De Irastorza gana terreno en la pretemporada. También se analiza ejecutar la opción de repesca por federico veraquien se encuentra a préstamo en Huracán.
El técnico también les pidió a los dirigentes que prolonguen el contrato de Rodrigo Rey, que se termina en diciembre. Si bien en este semestre su rendimiento bajó, confía en que se recuperará y quiere que siga como dueño del brazalete de capitán.
La Comisión Directiva apunta a vender jugadores por un monto aproximado de 12.000.000 de dólares para luego invertir alrededor del 30% en el libro de pases. El resto del dinero será destinado a pagar cuotas de transferencias anteriores y a cancelar deudas.





