Entre la noche del sábado y la madrugada del domingo, en el Intuit Dome de Los Ángeles, se disputó una velada de artes marciales mixtas que fue más que llamativa. No tuvo nada que ver con el UFCya que fue organizada por MVP (Most Valuable Promotions), aunque hubo muchas de sus figuras históricas: Ronda Rouseyquien sometió a Gina Carano a 17 segundos de empezado el combate; Francisco Ngannoucon un nocaut tremendo a Philipe Lins, y Nate Díazuno de los grandes guapos que tuvo la compañía, quien fue parte de un baño de sangre junto a Mike Perry. Las imágenes de su rostro tras la pelea son impactantes…
Desde sus tiempos en el UFC, el público se acostumbró a que Díaz termine ensangrentado. No obstante, lo que se vio en el estadio angelino sorprendió a propios y extraños: Perry, con mucho uso de los codos, le propinó dos cortes profundos en la cara, uno en la zona de la sien y otro por encima de la frentey Nate terminó con el rostro, el pecho y la espalda llenos de sangre. Al término del segundo round, pese a que estaba dispuesto a seguir, su equipo paró la pelea.
Aún en el hexágono (no tuvo ocho lados como las jaulas de la promotora más popular), Díaz reconoció: «Sabía que era duro. Tenía sangre en mis ojos, no podía ver nada, no iba a hacer nada, así que está todo bien (con la decisión de terminar la pelea). Estaré aquí hasta el final de los días, y la próxima vez él no podrá hacer nada».
En cuanto a su rival, Perry, comentó: «Mientras estaba sentado, tras el segundo round, pensaba: ‘No hay manera de que continúe’. Lo sabía. Demasiada sangre, me sentí un poco mal… pero ese es mi trabajo. Soy bueno para esto, trabajo mucho, entreno mucho, soy violento y también sé recibir».
El baño de sangre en la pelea entre Nate Díaz y Mike Perry
Crédito: @MostVpromotions



