El juicio por el fallecimiento de Diego Armando Maradona se reanudará este martes, con una de las audiencias más relevantes desde que comenzó este nuevo proceso en los Tribunales de San Isidro: declarará Dalma Maradona. La hija del 10, una de las querellantes en la causa y, junto a Gianinna, una de las voces más activas en la búsqueda de justicia por la muerte del astro, se sentará nuevamente ante los juecesluego de lo que fue su dolorosa declaración en el primer juicio, que fue declarado nulo.
La audiencia, además, contará con el testimonio clave de Gabriel Charovsky, jefe de auditoría de la prepaga, que podría resultar fundamental para reforzar la teoría acusatoria. Por otro lado, también serán indagados Mariano Perroni, jefe de enfermos, y Nancy Forlini, la coordinadora de la prepaga, quienes hasta ahora no habían declarado en el debate oral.
Los dos acusados ya anticiparon previamente que ampliarán sus indagatorias ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón. Por el lado de Perroni, confirmó que responderá preguntas de todas las partesmientras que Forlíniquien era el nexo entre la prepaga, la familia y los médicos tratantes, adelantó que sólo responderá a su abogado defensor, Nicolás D’Albora. Está previsto que sus declaraciones sean escuchadas luego de que finalicen los testimonios de quienes fueron citados por la fiscalía.
El jefe de los enfermeros intentará poner nuevamente en debate un audio incorporado recientemente como prueba en el juicio, en el que advertía a sus superiores inmediatos que la internación domiciliaria de Diego no contaba con los recursos necesarios en el caso de tener que enfrentar alguna emergencia médica.
Por el lado de Forlini, deberá indicar cuál fue su función como coordinadora dentro de la internación de Maradona y, además, explicar los mensajes que trascendieron durante el proceso, en el que aparece directamente vinculada a cuestiones operativas de dicha internación domiciliaria. Por otro lado, intentará demostrar que tanto la familia de Diego como sus médicos se habían comprometido a conseguir un médico clínico para continuar con el seguimiento del paciente.
Qué había declarado Dalma en el juicio nulo
Acompañada por su madre y su hermana Gianinna, ese 14 de abril del 2025 Dalma Maradona se quebró al recordar los últimos días de su padre, afirmando que «ya no lo reconocía; no se reía».
Dalma aseguró que en los meses previos a su fallecimiento notaba un gran deterioro en la salud de su padre. Lo veía muy desmejorado, con problemas para caminar y a veces perdidohasta sin reconocer a las personas en videollamadas. «Antes del 30 de octubre ( NdeR: el cumpleaños, día en el que fue a la cancha de Gimnasia) le manifestábamos a sus médicos Leopoldo Luque, Agustina Cosachov y Carlos Díaz que lo veíamos perdido, que nos hacía videollamadas y no le entendíamos ni le entendían sus nietos. Nos decían que eran semanas buenas y malas«, afirmó frente a los jueces.
Además, declaró que hubo situaciones en las que no se les permitía ver a su padre y que había un entorno que hacía lo posible para aislarlo. Se refirió específicamente a Vanesa y Matías Morla (abogado del Diez), Pomargo (cuñado de Morla), Luque y Cosachov como parte de un equipo que no facilitó que ellas estuvieran cerca de su padre ni que él estuviera bien.
La situación más cruda fue cuando recordó el 25 de noviembre de 2020, el día del fallecimiento. “Gianinna nos llamó para decirnos que papá no se sentía bien y que lo estaban reanimando. Me tiré encima cuando entré, porque pensé que se iba a despertar. La panza, las manos, todo el cuerpo hinchado tenía”, relató.
“Y cuando llegué, fui directo a la habitación. El lugar era un asco, había olor a pis. La cama era un asco y había un inodoro portátil, unos paneles en las ventanas para que no entrara luz. La cocina era un asco», agregó.
«La gente pudo ver con los ojos lo que veníamos denunciando hace tiempo». Además, Dalma denunció: «Le pedían a mi papá que haga videos mintiendo que estaba bien de salud».
Sobre la internación, afirmó: » Discutimos las tres opciones. La domiciliaria no nos parecía tan mal porque nos prometieron lo mismo que en la Clínica Olivos y nunca pasó. Nos engañaron de la manera más cruel. Nos hicieron creer que era la única posibilidad. Hoy en día veo que la opción de que mi papá fuera a una clínica, que ven como un loquero, no les convenía como imagen porque se les podía caer algún negocio», explicó.
La hija de Diego también describió que no volvió a ver a su padre con vida después de la operación en la Clínica Olivos. «No sé quién operó a mi papá», declaró. Esto, pese a que Luque difundió una fotografía junto a Diego. Además, contó que sintió mucho dolor al saber que su padre estuvo agonizando y nadie le ofreció ayuda.
“Me consta que empezó a tener problemas con el alcohol. Siento que más allá del problema que tenía con el alcohol, la mezcla con la medicación no lo ayudó en nada», aseguró Dalma.
«A diferencia de lo que mucha gente pueda pensar, era un papá muy presente. Compartí toda mi infancia y adolescencia, con vaivenes. Fue siempre muy amoroso tanto con Gianinna como conmigo. Siempre lo acompañamos como pudimos. En el último tiempo no reconocía a mi papá, no sonreía, se perdía»sostuvo.
Además, pasó factura a los dos abogados cercanos a Diego. «Un día Stinfale y Morla aparecieron en la casa de mi hermana. Nos pidieron una reunión. Nos dijeron que les gustaría que convenciéramos a mi papá para que hiciera negocios con ellos. Nos dijeron que si lo convencíamos nos iban a dar un porcentaje de sus ganancias. Nos dio vergüenza la propuesta y los invitamos a irse. Y ahí nos convertimos en lo peor y empezaron a no dejar que lo viéramos», aseguró.
Quiénes son los imputados
Los acusados son siete trabajadores de la salud, apuntados por descuidar a Maradona en sus últimos días y llevarlo a su fallecimientoocurrido el 25 de noviembre de 2020. El delito que se les adjudica es homicidio simple con dolo eventualcuya pena va de los 8 a los 25 años de cárcel.
Por un lado se encuentran el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz. Los tres fueron señalados por la acusación como el equipo médico personal de Diego, son los que tenían un trato cotidiano con él y un vínculo más cercano.
Por el otro, el enfermero Ricardo Almirón, su jefe Mariano Perroni, el médico clínico Pedro Di Spagna y la coordinadora de la prepaga Nancy Forlini. Se espera que todos ellos tengan un veredicto para la primera semana de junio, cuando haya finalizado la etapa probatoria y los alegatos finales.
Quiénes son los testigos
En el juicio oral declararán en total 127 testigo s, entre los que se encuentran los familiares directos de Maradona.
La acusación del juicio está a cargo de los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, quienes intentarán demostrar que el ex futbolista fue víctima de la irresponsabilidad del cuerpo médico tratante y que su muerte se podía haber evitado.
Los querellantes estarán representados por los abogados Fernando Burlando (por Dalma y Giannina Maradona); Félix Linfante y Gustavo Pascual (por Jana Maradona); Mario Baudry (por Dieguito Fernando y Verónica Ojeda); Eduardo Ramírez (por Diego Junior); y Pablo Jurado (por las hermanas de Diego, Rita, Claudia y Ana).

