
Aunque en estos días todo parece girar alrededor del fútbol, en Londres Argentina estuvo jugando otro mundial, y consiguió un resultado histórico. En la edición N° 23 de los Decanter Wine Awards, los vinos nacionales se llevaron un total de 367 medallas, batiendo así su propio récord.
De todas las etiquetas nacionales reconocidas, una sola se quedó con el galardón mayor, fue el Rutini Single Vineyard Malbec, que por segundo año consecutivo fue elegido Best in Show, el máximo reconocimiento de la competencia que lo ubica entre los 50 mejores vinos del certamen.
Elaborado en Gualtallary, Mendoza, este Malbec obtuvo, además, medalla de platino y 97 puntos de los jueces, que señalaron: “nos encantó el modo en que este vino expresó la naturaleza salvaje de Gualtallary, pues es a la vez sumamente fresco y completo”.
Argentina se quedó con un total de 8 medallas de platino (todos vinos con 97 puntos), 52 medallas de oro (96 y 95 puntos), 179 de plata y 127 de bronce. Mendoza, previsiblemente, arrasó con el platino con sus tintos: 4 Malbec (de las bodegas Alta Yarí, Luigi Bosca, La luz y Argento), un Cabernet Sauvignon (Trapiche), un vino de corte (A Corazón Abierto) y 3 Cabernet Franc single vineyard de la bodega El Enemigo.
Entre las medallas de oro hubo dos sorpresas: un vino naranja y otro de la provincia de Buenos Aires, lo que demuestra, una vez más, la diversidad de la viticultura del país. El primero fue un vino Torrontés 100 % de la bodega Susana Balbo, Blanco De Raíz Skin Contact de Paraje Altamira, Mendoza 2024, que obtuvo 95 puntos. El segundo, Insólito Pinot Noir 2022, elaborado por la bodega bonaerense de Balcarce Puerta del Abra.