«No es un país futbolero, pero ahora le están dando mucha importancia, están todo el tiempo hablando de nosotros», una frase que resume lo que se vive en Austria por estas horas. El Mundial genera eso, más aún en una tierra que demoró 28 años en volver a disputarlo. Y, también, el hecho de enfrentar a la última campeona del mundo le da un plus y motivación extra. Así lo explica Said Llambay, lateral izquierdo argentino de 31 años que hasta esta temporada jugó en Bischofshofen, club de la tercera división del país europeo, y que, en una charla con Olécuenta la confianza y aire que se respira en la previa del cruce con la Selección de este lunes: » Tienen fe en que nos van a ganar».
Llambay conoce de sobra a los austríacos. Incluso, detalla que «tienen mucho fanatismo por nosotros» y que en Qatar «querían que seamos campeones». Seis años jugando en su fútbol (y que pueden ser más ya que podría seguir en otro equipo de la misma liga) son suficientes como para ser palabra autorizada y poder describir fortalezas y debilidades del próximo rival de Messi y compañía. Alejado de su Stroeder natal (localidad del partido de Patagones, provincia de Buenos Aires), su carrera pegó cambios bruscos: siendo un pibe de apenas 14 años se fue a España a vivir con su papá y tuvo pasos por las Inferiores del Almería, Málaga, Racing de Santander y Deportivo La Coruña antes de recalar en Olimpo de Bahía Blanca (en el medio, un préstamo en Sol de Mayo).
«Una lástima que no me pude mantener con ese nivel»dice sobre su paso en el Aurinegro, club con el que jugó en Primera y hasta se dio el lujo de enfrentar a Boca y River en sus respectivas canchas en partidos que define como «inolvidables». Aunque el lamento no lo hace arrepentirse: a pesar de que se fue de Bahía Blanca a principios de 2020, poco antes del inicio de la pandemia, y estuvo cuatro meses encerrado y solo en Austria, considera el cambio como «una muy buena decisión porque en ese momento estaba sin rodaje en el Federal A».
Llambay y la llegada a Austria
-Un cambio muy brusco el de pasar del Ascenso argentino al austríaco… ¿cómo lo sentiste?
-Acá es muy diferente. Su principal deporte es el esquí y todo lo que son deportes de invierno. Incluso, yo también trabajo en una empresa que fabrican todo tipo de esquíes y cosas de los deportes para invierno, todo eso está muy desarrollado. El fútbol, si vas a la parte de Viena o de ciudades más grandes, se siente un poco más, pero en los pueblos como en el que estoy yo, a 45 minutos de Salzburgo, no se siente como en Argentina. Es muy diferente.
-Esas diferencias también están en las formas de jugar…
-Sí. Lo que veo en la selección y clubes de Austria es que tienen mucho orden táctico. Físicamente son muy buenos y grandotes, pero no presionan ni son intensos como en Argentina. Y esa parte de individualismo, la gambeta, que allá predomina más, acá no se ve.
El cruce en el Mundial: la fe de Austria y cuáles son sus pros y contras
-¿Cómo se vivió en Austria el hecho de que Argentina sea rival en el Mundial?
-Cuando se dio, toda la gente de acá empezó a decir que somos candidatos, aunque tienen fe en que van a hacer un buen Mundial. Son una selección muy aplicada y se tienen mucha fe. Ahora, contra nosotros, creen que nos pueden hacer daño en lo táctico y en el orden.
-Entonces tienen confianza en que pueden llegar a ganar.
-Si le preguntás a un austríaco te va a decir que sí. Tienen fe en que nos van a ganar. Ellos creen que, al menos, nos pueden complicar mucho y nos pueden hacer un partido totalmente difícil y que se puede dar una sorpresa como viene pasando en este Mundial.
-Y después del triunfo contra Jordania, la confianza debe ser mayor…
-Totalmente. Se nota en la gente la ilusión. Después de ese partido fue la primera vez que veo tanto austríaco con la camiseta puesta. No es un país futbolero, pero el miércoles salí a la calle y vi a la gente contenta. Le están dando importancia al fútbol ahora que es el Mundial. Contra nosotros tienen una expectativa enorme por lo que veo en los diarios y en la televisión. Están todo el tiempo hablando de nosotros, que van a enfrentar a Messi. Tienen fe en que pueden hacer un gran partido.
-¿Esa ilusión por enfrentar a Messi se convierte en temor después del partido que tuvo en el debut?
-Después del partido contra Argelia me puse a mirar un programa acá de Austria y hablaban de lo increíble que jugó Messi, como está vigente, y se siente un poco de ese miedo por él. Van a estar muy expectantes de Argentina, pero sabiendo como está Leo, también se habla mucho de él.
-Además de Messi, ¿hay algún otro jugador de la Selección al que se le preste atención allá?
-Se habla más de la actitud del equipo en general. Como afronta Argentina los partidos, su hinchada. Eso es lo que más le llama la atención a los austríacos, porque normalmente hablamos de eso. Saben que tenemos buenos jugadores pero se fijan más en la manera de jugar del argentino.
-Con tu experiencia en el fútbol austríaco, ¿qué consejo les darías a los jugadores de la Selección para el partido?
-Son como una Alemania chica: no con la misma categoría, pero muy ordenados. No tienen un jugador que digas «uh, este me puede llegar a complicar», pero son buenos, fuertes y hay que tener mucho cuidado en las pelotas paradas. Sabiendo que nuestra Selección tampoco tiene mucha altura, yo creo que van a buscar los laterales y centros al área todo el tiempo. Y van a intentar que Argentina no se sienta cómoda en ningún momento.
-¿Hay alguna apuesta en el medio con algún compañero?
-Estamos hablando mucho, en mi equipo hay muchos de diferentes países. Hasta me tocó un argelino y hablamos en toda la previa. Ahora con los austríacos. Se tienen fe pero no para apostar. Yo les digo «dale, vamos a apostar algo» pero en esa no se meten, ja. Mi compañero de Argelia decía que no le íbamos a ganar y después no podía creer todo lo increíble que hizo Messi. Me decía que Leo no era el mismo y yo le contestaba que espere. Después del 2-0 me dijo ‘es impresionante’.
-¿Te vas a juntar con ellos para verlo?
-Justo me voy con mi novia unos días a Chipre pero me hubiese encantado poder verlo acá en Austria. Hay mucha expectativa. En un club de acá van a poner una pantalla gigante, también en la cancha del Red Bull Salzburgo. En muchos puntos va a ser así porque va a ser a las 19 de acá, un lindo horario. Va a estar lleno en todos lados.




