
Una ciudad del sur de Tailandia se encuentra consternada por un espeluznante caso de asesinato.
Simon Carman, un hombre australiano, fue arrestado en la capital del país, cuando estaba a punto de volar hacia Australia.
La policía lo estaba buscando por ser el principal sospechoso de la desaparición de una adolescente. Tras encontrarlo, comprobó que no solo era culpable de ello, sino de algo aún más grave.
En la ciudad costera de Pattaya, Simon Carman, quien tiene entre 45 y 46 años, asesinó salvajemente a Tunchanok Donhomla, una adolescente tailandesa de 17.
El caso fue reconstruido gracias a las cámaras de seguridad del condominio en donde sucedió el crimen.
Uno de los videos muestra cómo, el 25 de junio alrededor de las 3:30 (hora local), Carman ingresa al lugar de la mano de Donhomla, y juntos caminan hasta el ascensor.
En otro material, puede verse cómo, horas después, el australiano se retira del condominio con una valija color oscuro, en la que, como luego se comprobó, llevaba el cadáver de la adolescente.
Tras ello, el hombre se dirigió en moto a una zona de pastizales, ubicada a 4 kilómetros y cercana a las vías de un tren, donde arrojó la maleta.
Finalmente, el viernes 26, tras el reporte de desaparición de Donhomla, Carman fue detenido en el aeropuerto internacional de Bangkok, cuando intentaba abandonar el país en dirección a Australia.
Ese mismo día, alrededor de las 23:00 horas, la policía encontró el cuerpo desnudo de Donhomla, doblado por la mitad, dentro de la maleta abandonada.
Una vez arrestado, Carman confesó el crimen. Según su declaración a la policía, había contratado a la menor para tener relaciones sexuales a cambio de 500 baths (15 dólares), pero, tras el encuentro, quiso pagarle menos.
Siempre de acuerdo a su testimonio, la adolescente sacó un cuchillo y lo amenazó, ante lo que él la estranguló para defenderse.
Tras matarla, escondió el cuerpo en la maleta y, antes de deshacerse de él, lo mantuvo varias horas en el condominio.
Ahora, el australiano será juzgado por los cargos de asesinato y ocultamiento de cadáver. El asesinato premeditado en Tailandia es castigado hasta con cadena perpetua o pena de muerte, aunque esta última sentencia no suele aplicarse o cumplirse en el país desde 2018.
Antes de ser trasladado al Tribunal Provincial de Pattaya, quiso dejar un mensaje a los padres de la víctima. «Lamento mucho lo que le pasó a su hija. Estaba fuera de mi control», dijo.